La épica película bélica protagonizada por Cillian Murphy que pocos conocen
Las películas bélicas no siempre han sido un género al que se haya asociado a Cillian Murphy, pero en los inicios de su carrera, el actor irlandés protagonizó un drama bélico que cuenta con una de sus interpretaciones más infravaloradas hasta la fecha.
El viento que acaricia el prado (The Wind That Shakes The Barley, 2006), está dirigida por Ken Loach y escrita por Paul Laverty y cuenta con en los papeles principales con Murphy y Pádraic Delaney.
La película fue un enorme éxito en su estreno, ampliamente considerada entre las mejores ganadoras de la Palma de Oro en el Festival de Cannes.
¿De qué se trata El viento que acaricia el prado?
Damien es un estudiante de medicina irlandés en la Guerra de Independencia de Irlanda a principios de 1920. El chico está a punto de marcharse a Londres a continuar con sus estudios de medicina, pero antes de irse es testigo de las atrocidades cometidas por los británicos contra los irlandeses. Ese suceso le hace cambiar de opinión y se une al Ejército Republicano Irlandés con su hermano. Al final de la guerra los eventos políticos separarán a los dos hermanos en diferentes bandos.
La cinta toma su título de una balada irlandesa del siglo XIX escrita por el poeta Robert Dwyer Joyce (1836-1883), cuya letra hace referencia a la rebelión de 1798.
Se trata de una apasionante y desgarradora historia de identidad y libertad. Además, su precisión histórica y la vertiente educativa de la narración incrementa su valor. Aunque los personajes son sin duda la parte más importante de esta historia, se presta mucha atención al trasfondo de la guerra y sus efectos en la sociedad en su conjunto.
El viento que acaricia el prado es una historia profundamente conmovedora sobre la familia, el sacrificio y la lucha por lo que uno cree. Los personajes son figuras complejas que se enfrentan a retos en cada paso de su viaje. Esto proporciona la receta perfecta para que Cillian Murphy haga lo que mejor sabe hacer: poner al público de su parte y presentar sus sentimientos a través de la pantalla en una de sus interpretaciones más vulnerables y desgarradoras hasta la fecha.


