Frozen 2 estuvo a punto de pasarse de la raya al matar de manera muy trágica a un personaje esencial
Algo que caracteriza a Disney es el cuidado con el que trata temas sensibles en sus historias. Las muertes y los momentos dolorosos rara vez se presentan de manera cruda; en cambio, se suavizan para que el público infantil pueda procesarlos sin perder la magia que envuelve cada relato. Sin embargo, hubo un momento en el proceso creativo de Frozen 2 en el que casi se cruzó esa línea.
Josh Gad, la voz de Olaf, reveló que el entrañable muñeco de nieve originalmente iba a tener un final trágico en la secuela. En el guion inicial, el personaje moría de forma definitiva, sin posibilidad de volver. Según relató el actor en su libro de memorias In Gad We Trust, la escena, descrita por Gad como "brutal", mostraba a Olaf desintegrándose lentamente mientras buscaba ayuda en Anna, quien no podía hacer nada más que sollozar.
"Al final de la grabación, no había ni un solo ojo seco en la sala”, contó.” Recuerdo que mi esposa me llamó por FaceTime durante la sesión y su respuesta al ver mis ojos hinchados y rojos fue: ‘Dios mío, ¿qué diablos te están haciendo ahí?’ No podía distinguir si estábamos grabando una secuela de Frozen o de La decisión de Sophie”.
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La muerte de Olaf, tal como estaba escrita, era un golpe emocional demasiado fuerte. Durante las proyecciones de prueba, los niños lloraban desconsolados y, según Gad, "estaban totalmente traumatizados por la secuencia prolongada y el tono de la escena". Los pequeños no solo veían a Olaf desaparecer; lo hacían en un estado de miedo y confusión, algo que para muchos era imposible de soportar.
Incluso Bob Iger, entonces presidente de Disney, intervino para detener la idea. Según Gad, Iger lo resumió de manera contundente: “Olaf es como un niño. No puedes simplemente matar a un niño asustado, porque los niños que ven la película se identificarán con él”. Este asunto clave marcó un punto de inflexión en el enfoque creativo del equipo.
Finalmente, la guionista y directora Jennifer Lee encontró una manera menos traumática de incluir la muerte temporal de Olaf en la trama. En la versión que llegó a los cines, Olaf si desaparece cuando Elsa pierde sus poderes pero su regreso al final suaviza el golpe emocional y le devuelve la esperanza al público.



