La regla secreta para ser princesa Disney: por qué Anna y Elsa no son oficiales y las que perdieron el título
Solo 13 personajes tienen el estatus oficial de princesa Disney y los criterios para obtenerlo o perderlo son más extraños y específicos de lo que imaginas.
Las princesas de Disney también cumplen requisitos.
Walt Disney Studios Motion PicturesSer princesas de Disney ya es casi un estatus. No solo dentro de las películas sino en la cultura popular global: hay líneas de merchandising, ceremonias de coronación, parques temáticos y generaciones enteras que crecieron identificándose con estos personajes. Pero no cualquier personaje con corona califica. Disney tiene reglas concretas para decidir quién entra a ese selecto grupo de 13 y algunas de esas reglas son tan específicas y sorprendentes que generan debate cada vez que alguien las descubre.
El listado oficial incluye a Blancanieves, Cenicienta, Aurora, Ariel, Bella, Jasmín, Pocahontas, Mulán, Tiana, Rapunzel, Mérida, Moana y Raya. Trece nombres que comparten algo más que vestidos y animales de compañía. Para llegar a ese listado, un personaje tiene que cumplir con una serie de requisitos que Disney nunca publicó oficialmente pero que los fans dedujeron con el tiempo comparando quién está y quién no.
Las reglas que definen el club de princesa de Disney
El personaje tiene que ser humano o de apariencia humana, lo que explica por qué Nala de El Rey León nunca fue considerada a pesar de tener linaje real. También tiene que ser protagonista de su película, no un personaje secundario, y esa película tiene que ser un original, no una secuela. Eso deja fuera a Melody, la hija de Ariel, y a cualquier personaje introducido en una continuación.
La vía para obtener el estatus de princesa es flexible: puede ser por nacimiento, por matrimonio con un príncipe, por ser hija de un jefe tribal como Moana o Pocahontas, o por un acto heroico como Mulán, que salvó a su país entero. Pero esa última categoría genera preguntas: si Mulán califica por heroísmo, ¿por qué Megara, que se sacrifica para salvar a Hércules, no?
Uno de los criterios más llamativos y menos románticos es el rendimiento económico de la película. Kida de Atlantis: El Imperio Perdido y Eilonwy de El caldero mágico cumplen todos los demás requisitos, pero sus películas fueron fracasos de taquilla y nunca fueron incorporadas al club. Asha de Wish fue otra candidata que el público esperaba ver coronada, pero el resultado en cines la dejó afuera.
Hay excepciones: La Bella Durmiente fracasó en su estreno y Aurora igual es princesa oficial. Raya entró al listado a pesar de haberse estrenado simultáneamente en cines y en Disney+ durante la pandemia, lo que limitó su recaudación. Son casos puntuales en una regla que generalmente se cumple. Pero hay otro caso particular "económico" señalado por MovieWeb: Giselle de Enchanted estuvo muy cerca de entrar al listado oficial, pero Disney decidió dejarla fuera porque al ser interpretada por Amy Adams en la parte de acción real de la película, incluirla en el merchandising significaría pagar regalías a la actriz por cada producto que la mostrara.
El misterio de Anna y Elsa de Frozen
La exclusión más comentada es la de las protagonistas de Frozen. Anna y Elsa cumplen prácticamente todos los criterios: son reales de nacimiento, son humanas, son protagonistas absolutas de su película y tienen voces extraordinarias. La razón de su ausencia es más prosaica que misteriosa: la franquicia de Frozen es tan poderosa sola que Disney no necesita incorporarlas a otra franquicia. Son tan grandes que no caben en el club.
Lo paradójico es que ambas aparecen en la escena de Ralph rompe Internet junto a las princesas oficiales, tratadas como iguales. Son, en la práctica, princesas honorarias que todos reconocen como parte del universo aunque el merchandising no las incluya formalmente.
También hubo princesas que estuvieron en el listado y fueron removidas. Tinker Bell perdió el título para que Disney pudiera construir su propio universo independiente. Esmeralda fue sacada del listado cuando el merchandising de El jorobado de Notre Dame no vendió lo esperado, una razón que dice mucho sobre la lógica detrás de estas decisiones. Jane de Tarzán quedó afuera por parecerse demasiado a Bella en diseño y color de vestido.
El listado siempre estuvo en movimiento y probablemente seguirá cambiando. Cada nueva película de Disney con una protagonista femenina reaviva la pregunta: ¿califica para el club? Las reglas existen, pero la historia muestra que Disney puede cambiarlas cuando le conviene.




