La película bélica que usó una guerra para hablar de otra guerra en un censurado Hollywood y es un clásico

La película de Robert Altman que ganó Cannes, usó el humor negro para criticar la guerra de Vietnam e inspiró una de las series más vistas de la historia de la TV.

Una película bélica que usa el humor para el reclamo.

Una película bélica que usa el humor para el reclamo.

20th Century Studios

En 1970, hablar abiertamente contra la guerra de Vietnam en Hollywood era complicado. El conflicto estaba en pleno apogeo, la sociedad americana estaba dividida y la industria del cine caminaba con cuidado. Robert Altman encontró la manera de decir todo lo que quería decir sin decirlo directamente: tomó la guerra de Corea como escenario, la llenó de médicos irreverentes y cínicos, y construyó una de las sátiras antibélicas más importantes del cine estadounidenses. El mensaje era tan claro que nadie pudo ignorarlo.

No es una película de acción ni de héroes. Es una película sobre personas que se niegan a tomarse en serio una situación que los aplasta porque es la única manera que encuentran de sobrevivir. Esa decisión estética de Altman, usar el humor negro como escudo contra el horror, es lo que la hace tan vigente y tan diferente a todo lo que el cine bélico producía en esa época.

Esa película se llama M.A.S.H. y la dirigió Robert Altman en 1970, con guion de Ring Lardner Jr. basado en la novela de Richard Hooker. Ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes, fue nominada a cinco Oscar y ganó el de Mejor Guion Adaptado.

Si buscás algo que tenga humor, ironía y una manera de hablar de la guerra que el cine moderno raramente se permite, M.A.S.H. es exactamente eso.

¿De qué trata específicamente esta película?

La historia sigue a Hawkeye Pierce y Trapper John McIntyre, dos cirujanos del ejército estadounidense destinados al Hospital Quirúrgico Móvil 4077 durante la guerra de Corea. En lugar de adaptarse a la disciplina militar, los dos se dedican a hacer la vida imposible a sus superiores, organizar partidas de golf, beber martinis caseros y convertir el campamento en un lugar tan absurdo como la guerra misma. No nos adentramos a una una trama lineal sino una serie de episodios que juntos retratan la locura de un sistema que manda a personas a matar y luego les pide que actúen con normalidad.

La película se ha convertido en una de las sátiras de la comedia negra más importantes de principios de los años setenta.

La película se ha convertido en una de las sátiras de la comedia negra más importantes de principios de los años setenta.

Donald Sutherland es Hawkeye y Elliott Gould es Trapper John, Tom Skerritt es Duke y Sally Kellerman encarna a la mayor Margaret "Labios Ardientes" O'Houlihan. Robert Duvall y Tom Skerritt completan un elenco que Altman dirigió con una libertad inusual para la época, permitiendo improvisaciones que le dieron a la película su textura caótica y naturalmente cómica.

La película dura 116 minutos y está disponible en Disney+. Además de lo que ya comentamos, M.A.S.H. solo fue un éxito en taquilla sino el punto de partida de uno de los fenómenos televisivos más grandes de la historia. En 1972, Gene Reynolds y Larry Gelbart tomaron el marco argumental de M.A.S.H. y crearon una serie homónima para la CBS que duró once temporadas y 251 episodios hasta 1983. La serie suavizó el humor negro de Altman y humanizó más a sus personajes, pero mantuvo el espíritu antibélico que hacía grande al original.

Mirá el tráiler de la película acá:

Su episodio final fue visto por 125 millones de espectadores en Estados Unidos, un récord de audiencia televisiva que sigue vigente hasta hoy. Altman siempre tuvo una relación ambivalente con ese legado: sentía que la serie había domesticado lo que él había construido, pero es difícil negar que sin la película no habría existido una de las series más importantes de la historia de la televisión.

M.A.S.H. fue un fenómeno cultural que cambió la manera en que Hollywood podía hablar de la guerra. Recaudó 81 millones de dólares con un presupuesto de 3,5 millones y lanzó la carrera internacional de Robert Altman, que pasó toda la década de los 70 produciendo algunas de las películas más importantes del Nuevo Hollywood. Está en Disney+, dura menos de dos horas y es exactamente la película que tenés pendiente sin saber que la tenés pendiente.