China Zorrilla casi pierde el papel de su vida en Esperando la carroza: la historia de cómo lo recuperó
Hoy es imposible imaginar Esperando la carroza sin China Zorrilla pero hubo un momento en que su nombre estuvo a punto de no figurar en los créditos.
El papel indiscutible de la actriz que casi no fue.
NetflixEsperando la carroza es, para muchos, la comedia argentina más repetida de la historia. Es la película más repetida en la historia de Telefe y la actuación de China Zorrilla como Elvira es una de las más recordada. Esa prima donna que se le parece a tantas mujeres bravas y de lengua filosa que habitan en muchísimas casas argentinas. Pero el camino hasta llegar a la pantalla no fue tan directo como parece.
Alejandro Doria, el director, no la quería para el papel. La consideraba "muy dramática, demasiado seria" para una comedia coral como esta. Hoy suena descabellado: Elvira es, en la memoria colectiva, indistinguible de China Zorrilla. Pero en aquel momento, el propio director que terminaría dirigiéndola dudaba de que fuera la elegida.
El prejuicio que casi le costó el papel a la icónica actriz
La salvación vino de otro lado. Jacobo Langsner, el autor de la obra teatral en la que se basó la película, fue terminante al señalar que ella era Elvira y punto. China Zorrilla contó después, con su humor característico, que Doria le había dicho una frase cortante cuando escuchó su nombre: "No, ni me la nombres a esa mujer. Es muy dramática, muy seria." Pero Langsner no cedió y finalmente le avisó a Doria que el papel iba a ser de ella.
Lo curioso es que Zorrilla y Doria ni siquiera se conocían bien. Según la propia actriz, se habían cruzado alguna vez en un velorio. "Es la única explicación", bromeaba ella años después, sobre por qué el director tenía esa imagen tan severa de su persona.
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Esperando la carroza sigue sorprendiendo por sus elecciones en el elenco
Una vez convencido, Doria no se guardó las sorpresas. China Zorrilla recordó el momento en que se enteró quién haría de Mamá Cora: el propio director le avisó que Antonio Gasalla interpretaría a la anciana. Su reacción fue de absoluto desconcierto: pensó que Doria se había vuelto loco. "¿Cómo vas a poner a un travesti en una novela costumbrista de gente de barrio?", pensó en ese momento.
El propio Doria había imaginado originalmente a Niní Marshall para el papel de Mamá Cora, pero se arrepintió por el trato que el guion le daba a la anciana y terminó decidiéndose por Gasalla. El resultado terminó siendo una de las decisiones de casting más audaces y exitosas del cine argentino.
La película se estrenó en 1985 y se convirtió en un clásico instantáneo. Para Alejandro Doria fue su obra más popular y para China Zorrilla fue, probablemente, su papel consagratorio en la pantalla argentina. El director que la creía "demasiado seria" terminó dirigiéndola en la actuación más recordada de su carrera.



