Disney estaba listo para usar IA en sus películas pero por esta razón dio marcha atrás rotundamente
Disney intentó dar el paso pero se encontró con dos proyectos fallidos al intentar integrar inteligencia artificial en sus producciones.
El live-action de Moana iba a usar inteligencia artificial.
Foto: Walt Disney Animation StudiosLa inteligencia artificial se ha convertido en uno de los temas más debatidos en la actualidad, especialmente en el ámbito del arte y la industria del cine. A medida que la tecnología avanza, surgen preguntas sobre su uso ético, creativo y legal. ¿Es correcto usar IA para crear obras artísticas? ¿Cómo equilibrar la eficiencia que ofrece con la preservación de la esencia humana en los procesos creativos? En medio de estas inquietudes, Disney, uno de los gigantes del entretenimiento, se encontró atrapado entre la innovación y el temor a perder lo que hace única su magia.
Disney apostó por dos proyectos ambiciosos pero no salió bien
En 2025, Disney comenzó a experimentar con la IA en la producción de una nueva versión de Moana. El plan original era replicar la presencia de Dwayne Johnson mediante el uso de un "doble digital". La idea consistía en que Tanoai Reed, primo de Johnson, actuara como su doble de cuerpo, mientras que la tecnología de IA, a través de deepfakes, superpondría el rostro del actor a su interpretación. Según explicaron en un artículo de The Wall Street Journal, la compañía trabajó durante 18 meses con la empresa Metaphysic para desarrollar este concepto.
Todo iba viento en popa pero los obstáculos legales comenzaron a surgir. Los abogados de Disney debatieron sobre la viabilidad de reclamar los derechos de imagen, la protección de los datos y las implicaciones legales a largo plazo. Finalmente, el plan fue descartado, y el personaje de Maui en la película de 2026 no contará con este "doble digital".
Este no fue el único proyecto en el que Disney intentó incorporar IA en su producción. En Tron: Ares(que estrenará en octubre), la compañía planeaba introducir un personaje totalmente generado por esta tecnología, Bit, que interactuaría con los actores y respondería preguntas en tiempo real. Sin embargo, las negociaciones con los sindicatos de actores y el temor a una reacción negativa por parte del público hicieron que los ejecutivos de la compañía abandonaran la idea. Según The Wall Street Journal, aunque la propuesta de usar IA como estrategia de marketing era atractiva, las tensiones internas sobre las implicaciones laborales y la posible controversia pública llevaron a la compañía a frenar el uso de esta tecnología.
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¿Cuál es el miedo que tiene Disney al uso de inteligencia artificial?
Uno de los principales temores no solo radica en las cuestiones legales relacionadas con los derechos de imagen, sino también en la protección de sus icónicos personajes. “Queremos a Darth Vader solo para Disney; no nos interesa ceder el control de nuestros personajes”, expresó Horacio Gutiérrez, director legal de la compañía. La IA, si bien puede ser una herramienta útil para acelerar la producción y reducir costos, también plantea el riesgo de que los personajes de Disney sean utilizados sin control o, peor aún, sean recreados por terceros sin el consentimiento del estudio.
Otro de los factores decisivos en la retirada de Disney de proyectos relacionados con la IA fue el miedo a la mala publicidad. La industria cinematográfica se enfrenta a una reacción negativa por parte de los fans y la crítica cuando se trata de adoptar nuevas tecnologías que puedan parecer artificiales o deshumanizadas. Disney, como líder en entretenimiento familiar, no podía arriesgarse a que sus icónicos personajes fueran percibidos como productos generados por máquinas. Además, la compañía temía que el uso de IA pudiera ser malinterpretado como una forma de reemplazar a los actores y disminuir la creatividad humana en el proceso de creación de sus películas.
El debate sobre la IA en Hollywood está lejos de resolverse. Mientras algunos estudios la ven como una herramienta que puede mejorar la eficiencia y reducir los costos, otros, como Disney, se muestran cautelosos debido a los riesgos legales, éticos y sociales que implica. “La IA será transformadora, pero no tiene por qué ser ilegal”, afirmó Gutiérrez.




