El Mago de Oz cumple 87 años: la película que cambió el cine para siempre y los oscuros secretos que escondió

Por esta razón El Mago de Oz es una de las películas más importantes de la historia. No obstante, esconde oscuros momentos detrás.

87 años del estreno de El Mago de Oz. 

87 años del estreno de El Mago de Oz. 

Metro-Goldwyn-Mayer

Hoy se cumplen 87 años del estreno de El Mago de Oz, una de las películas que cambió para siempre la forma de hacer cine. Estrenada el 25 de agosto de 1939 por Metro-Goldwyn-Mayer, la historia de Dorothy y el camino de baldosas amarillas no solo marcó a generaciones enteras, sino que fue una de las primeras producciones en explotar el Technicolor a gran escala, consolidando un antes y un después en la industria audiovisual.

Sin embargo, detrás de ese universo de colores vibrantes y canciones inolvidables como "Somewhere Over the Rainbow", se esconde una producción marcada por accidentes, maltratos y decisiones que hoy serían impensadas en un rodaje. La MGM empujó los límites de lo posible para la época y esa ambición tuvo un costo muy alto para quienes estuvieron frente y detrás de cámara.

El Mago de Oz, la película que cambio el cine

El Mago de Oz fue una de las películas más caras de su época, con un presupuesto que rondó los 2,8 millones de dólares, una cifra descomunal para 1939. Su verdadero salto histórico fue técnico: la transición del sepia de Kansas al Technicolor de Oz no fue una decisión narrativa que demostró por primera vez a gran escala cómo el color podía usarse para contar una historia, marcar una emoción y separar dos mundos dentro de un mismo relato. Esa idea de usar el color como lenguaje cinematográfico se convirtió en una escuela para generaciones enteras de directores y directores de fotografía y ahora es nuestra normalidad.

El Mago de Oz revolucionó el cine al usar la tecnología Technicolor como recurso narrativo.

El Mago de Oz revolucionó el cine al usar la tecnología Technicolor como recurso narrativo.

Pero su influencia no se quedó solo en lo técnico. La película fue pionera en pensar el cine como un evento familiar y masivo, con una estructura de historia, música y personajes diseñada para funcionar en múltiples niveles de lectura, tanto para chicos como para adultos. Esa fórmula, sumada a canciones que se volvieron parte de la cultura popular, sentó las bases de lo que hoy conocemos como el gran musical familiar de Hollywood, un modelo que estudios como Disney terminarían perfeccionando y explotando durante décadas.

La cara oscura del rodaje de la película

Los registros de la época y testimonios posteriores revelaron un detrás de escena mucho menos brillante que la pantalla. Margaret Hamilton, quien interpretó a la Bruja Mala del Oeste, sufrió quemaduras graves durante una escena con fuego real. El actor que hacía de Hombre de Hojalata, Buddy Ebsen, tuvo que abandonar el rodaje por una intoxicación causada por el maquillaje de aluminio que usaba, y fue reemplazado sin previo aviso. A esto se suman denuncias sobre las condiciones a las que fueron sometidos los actores que interpretaban a los Munchkins, incluyendo bajos salarios y un trato desigual respecto al resto del elenco.

La película fue dirigida por Victor Fleming.

La película fue dirigida por Victor Fleming.

Quien más pagó el costo de esa producción fue Judy Garland, la protagonista, que tenía apenas 16 años durante el rodaje. Los estudios le exigían mantener un ritmo de trabajo agotador, con jornadas extensas, y para lograrlo la MGM le suministraba anfetaminas que la mantenían activa, seguidas de barbitúricos para poder dormir. A esto se sumaba una presión constante sobre su imagen y su peso, con dietas estrictas impuestas por el estudio. Con los años, la propia actriz y quienes la rodearon relataron cómo esa etapa marcó el comienzo de problemas que la acompañarían el resto de su vida.

Con el correr de los años, estas historias empezaron a conocerse públicamente, dándole a El Mago de Oz una doble lectura: la de una obra maestra indiscutida del séptimo arte y la de un símbolo de cómo la industria del espectáculo muchas veces sacrificó el bienestar de su gente en nombre de la magia que después vería el público en la pantalla grande. Los tiempos han cambiado y lo bueno es que podemos hablar de ello. Si querés ver la película, podes encontrarla en HBO Max.