Esta película se metió en los oscuros días que nadie vio de Kurt Cobain y es de las más hipnóticas del cine

La película de Gus Van Sant que imagina los días previos a la muerte de Kurt Cobain está en HBO y es una de las obras más particulares de su filmografía.

¿Cómo fueron los últimos días de Kurt Cobain?

¿Cómo fueron los últimos días de Kurt Cobain?

HBO

En abril de 1994, Kurt Cobain fue encontrado muerto en su casa de Seattle. Los días que precedieron a ese momento permanecieron sin testigos, sin registros claros, como un hueco en la historia de la música. Gus Van Sant decidió meterse en ese hueco pero no para explicar nada sino para imaginar, con la cámara quieta y el silencio como idioma, qué puede haber sido estar ahí. El resultado es una de las películas más particulares e hipnóticas de su carrera, y está en HBO.

No es un biopic ni pretende serlo. Van Sant no reconstruye los hechos ni da respuestas porque no las tiene. Lo que hace es acompañar, desde lejos, a un hombre que ya no puede ser alcanzado. Esa distancia es la película.

La película está protagonizada por Michael Pitt como el personaje de Blake, basado en Kurt Cobain.

La película está protagonizada por Michael Pitt como el personaje de Blake, basado en Kurt Cobain.

Producida por HBO Films, la película de la que hablamos se llama Los últimos días y es la tercera y última parte de su trilogía de la muerte, después de Gerry y Elefante. Se estrenó en Cannes en mayo de 2005, donde ganó el premio técnico.

Antes de entrar en la película, vale tener en cuenta que toca de cerca el tema del suicidio de una figura pública real. No lo hace de manera explícita ni sensacionalista, sino con una distancia contemplativa que es parte de su propuesta, pero es importante saberlo antes de ponerse.

¿Cómo se desarrolla, entonces, esta película?

El protagonista se llama Blake, no Kurt, y la película lo sigue durante sus últimas horas en una mansión en el bosque con la misma lentitud con que uno observaría a alguien desde lejos sin poder intervenir. Blake murmura, deambula, toca la guitarra solo en una habitación vacía. Los demás personajes orbitan a su alrededor sin terminar de conectar con él. Van Sant construye sobre ese aislamiento una atmósfera que es a la vez bella y devastadora.

Michael Pitt lleva la película casi sin diálogos, con una corporalidad que dice todo lo que las palabras no dicen. Lukas Haas, Asia Argento y Scott Patrick Green completan el elenco en roles que funcionan más como presencias que como personajes. Kim Gordon de Sonic Youth, amiga cercana de Cobain, aparece en un rol secundario. Y, como curiosidad, Harmony Korine también tiene una breve aparición.

Mirá el tráiler de esta película:

La crítica fue polarizada: algunos la encontraron hipnótica y de una belleza formal extraordinaria, otros la describieron como una experiencia deliberadamente opaca. Pero quienes entran en su frecuencia hablan de ella como de una de las experiencias más singulares que el cine de autor americano produjo en los 2000.

Está en HBO, dura 97 minutos y es una película para quien quiera ver a Gus Van Sant en su registro más libre y más radical. No te la pierdas.