Guillermo del Toro fue la mayor inspiración de Nolan para uno de los aspectos más importantes de La Odisea
Christopher Nolan explicó qué aprendió de Guillermo del Toro cómo tratar a las criaturas fantásticas y por qué esa filosofía cambió su forma de encarar la mitología griega.
La Odisea es uno de los grandes estrenos del año.
Universal PicturesChristopher Nolan es en este momento uno de los directores más importantes del cine actual. Su filmografía habla por sí sola: Memento, The Dark Knight, Inception, Interstellar, Dunkerque, Tenet, Oppenheimer. Cada película suya es un evento, una conversación que ocupa semanas en la industria y entre el público. Con La Odisea fue más lejos que nunca en términos de escala y ambición. Y para uno de los mayores desafíos de la producción encontró inspiración en un lugar que pocos anticipaban: Guillermo del Toro.
En una entrevista con LA Times en la previa del estreno, Nolan fue explícito sobre la influencia del director mexicano en su trabajo. "Me inspiré mucho en Guillermo del Toro. Lo que aprendí de él es que un monstruo no es un monstruo. Hay que abordarlos como a cualquier otro personaje", dijo. Una declaración que explica no solo cómo se hicieron las criaturas de la película sino desde dónde se pensaron.
La filosofía de Guillermo Del Toro aplicada a la mitología griega
Del Toro lleva décadas construyendo una obra que trata a sus criaturas con una dignidad y una complejidad que el cine de fantasía raramente les concede. Sus monstruos tienen psicología, tienen motivaciones, tienen una presencia que va más allá del susto o el espectáculo. Para La Odisea, Nolan necesitaba que el Cíclope, Escila y el resto de las criaturas de Homero funcionaran con esa misma lógica dentro de una historia épica que dura casi tres horas.
El trabajo reciente del mexicano en su película Frankenstein, que ganó Oscars en las categorías de diseño de producción, maquillaje y vestuario, fue especialmente influyente en cómo Nolan pensó la integración de los seres fantásticos en un contexto que se siente físico y real.
Sin CGI para La Odisea: la apuesta por los efectos prácticos
Fiel a su sello, el cineasta estadounidense descartó el uso de imágenes generadas por computadora. Para recrear a Escila, el monstruo de seis cabezas, el equipo recurrió a animatrónica, robótica y marionetas. Para el Cíclope Polifemo, el desafío fue mayor: el personaje es interpretado por Bill Irwin, actor con experiencia como mimo y artista corporal, que estuvo un mes en el rodaje trabajando en combinación con los elementos físicos creados por el equipo técnico.
La Odisea fue rodada en locaciones naturales de varios continentes con un presupuesto estimado de 250 millones de dólares y se convirtió en la primera película filmada completamente con cámaras IMAX. Su premiere mundial en Londres el 6 de julio recibió elogios por el despliegue técnico y la fidelidad a la épica original.
La influencia de Guillermo del Toro en la película más ambiciosa de Christopher Nolan es uno de esos datos que cambia ligeramente la manera de leer lo que se ve en pantalla. Dos directores con estilos completamente distintos, conectados por una misma convicción: que las criaturas fantásticas merecen ser tratadas con la misma seriedad que cualquier personaje humano.


