Julie Andrews tiene Oscar, Grammy y Emmy pero no es EGOT: la razón por la que eligió no tener el Tony

Julie Andrews estuvo nominada tres veces al Tony pero en la última, con el premio prácticamente en la mano, tomó una decisión que Hollywood no olvidó jamás.

Julie Andrews tiene 90 años actualmente. 

Julie Andrews tiene 90 años actualmente. 

Claudio Onorati - EPA-EFE

Hay un club exclusivo dentro del mundo del entretenimiento que muy pocos logran integrar. Se llama EGOT y agrupa a quienes ganaron los cuatro premios más importantes de la industria: Emmy, Grammy, Oscar y Tony. Hasta hoy, solo 22 personas en la historia lo lograron y Julie Andrews no es una de ellas. Sin embargo, no es porque no haya tenido chances.

Con 90 años recién cumplidos, la actriz inglesa tiene una de las carreras más deslumbrantes de la historia del entretenimiento. Tiene un Oscar por Mary Poppins en 1965. Tiene tres Grammy. Tiene tres Emmy, el último ganado en 2026 por su rol como Lady Whistledown en Bridgerton. Le falta una sola cosa para completar el EGOT: el Tony. No obstante, la razón por la que no lo tiene dice todo sobre quién es Julie Andrews.

Las tres nominaciones de Julie Andrews que nunca se convirtieron en premio

Julie Andrews fue nominada al Tony en tres ocasiones a lo largo de su carrera teatral. La primera fue en 1957, por su papel de Eliza Doolittle en My Fair Lady, uno de los musicales más exitosos de la historia de Broadway. La segunda llegó en 1961, cuando interpretó a la Reina Ginebra en Camelot. En ninguna de estas dos ganó. Pero lo que pasó en la tercera nominación es lo que convirtió su historia en algo completamente distinto.

Julie Andrews en el escenario de Victor/Victoria en Brodway.

Julie Andrews en el escenario de Victor/Victoria en Brodway.

En 1995, Andrews volvió a Broadway protagonizando la adaptación teatral de Victor/Victoria, la película de su marido, el director Blake Edwards, donde interpretaba a una mujer que encontraba más éxito haciéndose pasar por un drag queen. El musical era una apuesta personal y artística profunda, y Andrews no solo lo protagonizó sino que se comprometió a quedarse en la obra hasta que fuera rentable.

Cuando se anunciaron las nominaciones al Tony de 1996, el comité nominador hizo algo que generó indignación inmediata: nominó únicamente a Andrews del elenco completo de Victor/Victoria. Sus coprotagonistas Tony Roberts, Michael Nouri, Rachel York y Greg Jbara fueron ignorados. El director Blake Edwards, su marido, también fue excluido. La producción entera había sido pasada por alto y solo ella había recibido el reconocimiento.

El discurso que dejó a Broadway sin palabras

El 8 de mayo de 1996, al terminar la función de la tarde, la actriz subió al escenario y se dirigió al público con una declaración que fue interrumpida por los aplausos en más de una ocasión: "He buscado en mi conciencia y en mi corazón, y encuentro que no puedo aceptar esta nominación. Prefiero en cambio estar junto a los que han sido escandalosamente ignorados". Y nombró uno por uno a sus compañeros y al equipo creativo que habían quedado afuera.

El Tony Awards probablemente hubiera sido suyo, el premio se daba por ganado antes de que ella lo rechazara, pero Andrews eligió la lealtad sobre la estatuilla. Eligió a su marido y a su elenco sobre su propio legado, y en el proceso renunció a la única pieza que le faltaba para completar el EGOT.

Mirá el discurso de Julie Andrews de 1996:

Para sumar un elemento más a esta "trágica" historia hay que sumar que Victor/Victoria fue además su último rol cantado. Una operación en las cuerdas vocales años después le quitó la voz tal como el mundo la había conocido. Aquel Tony rechazado no fue solo un premio que no quiso aceptar sino que fue el último capítulo de su carrera musical en el teatro.

Hoy Julie Andrews tiene 90 años, tres Emmy, dos Grammy, un Oscar y una historia que vale más que cualquier estatuilla. El EGOT puede esperar pero el gesto de 1996 ya es eterno.