La fórmula del éxito según Hallmark: veranos con vibras invernales y Navidad anticipada
Reina indiscutida del género navideño, Hallmark cuenta con un estricto cronograma para mantener los altos estándares de producción, que comienzan un año antes.
Nieve artificial e invierno en pleno verano, así son los rodajes de los clásicos de Navidad de Hallmark.
Foto: Hallmark ChannelHablar de películas navideñas es hablar, sin lugar a dudas, de Hallmark. Con un centenar de películas del género en su haber, la señal norteamericana no deja ningún detalle librado al azar cuando se trata de los rodajes, elaborando un ambicioso plan para cada uno de ellos con el único fin de mantener ciertos estándares de calidad.
Con presupuestos que no superan los 2 millones de dólares, la premisa de la señal es "hacer mucho con poco", razón por la que la gran mayoría de los títulos navideños (salvo contadas excepciones) se ruedan en Canadá, donde los escenarios naturales son bastante permeables a transformarse en aldeas nevadas en pleno verano, además de los bajos costos de producción que ofrece el país.
Para poder realizar varios largometrajes de Navidad entre julio y septiembre, los rodajes no duran más de tres semanas, lo que reduce los costos y el tiempo que la cinta debe pasar por edición al tratarse de una filmación bastante lineal y sin muchos efectos.
A Winter Princess, una de las tantas cintas navideñas de Hallmark rodada en pleno verano
En cuanto al invierno en pleno verano, la señal tiene un as bajo la manga para que los actores no sufran el uso de pesados abrigos con las altas temperaturas del verano. Más allá de utilizar telas livianas que, en pantalla, parecen y abrigadas muy abrigadas, cada set cuenta con un equipo de refrigeración que mantiene la temperatura ideal para evitar transpiración o sofocones en los actores que, ya con las luces, se exponen a temperaturas por sobre la media.
Punto aparte para el tema de la nieve, generada, obviamente, por equipos de altísima tecnología que han logrado mejorar, a lo largo de los años, el aspecto de la nieve artificial, al punto de lograr un resultado que, en pantalla, parece hiper realista. Acompañando a la nieve artificial, la iluminación fría, que favorece la ilusión inverna, es clave aquí para dar con ese aire invernal que tienen todas las películas de Navidad de Hallmark.



