¿La guerra de los últimos tiene escena poscréditos?
Los 118 minutos de duración de 'La guerra de los últimos' concluyen con sus créditos finales, omitiendo por completo cualquier material adicional o escena poscréditos.
Jacob Elordi protagoniza La guerra de los últimos
20th Century StudiosDespués de años de entrenamiento marveliano, muchos espectadores ya no se levantan de la butaca hasta que se enciende la luz de la sala. La duda vuelve a aparecer con La guerra de los últimos, el regreso de Ridley Scott a la ciencia ficción, y conviene despejarla antes de sacar la entrada: la película no tiene escena poscréditos ni tampoco una secuencia en el medio de los títulos finales. Cuando el relato termina, terminó.
Lo que corre después del último plano es exactamente lo que se espera de una producción clásica: los créditos habituales acompañados por la banda sonora, sin material adicional, sin adelantos de una posible continuación y sin ningún guiño escondido entre los nombres del equipo técnico. No hay stinger, no hay teaser, no hay nada.
Mirá el tráiler:
La decisión, lejos de ser un descuido, encaja con el tono que la adaptación de la novela de Peter Heller propone de principio a fin. Scott desacelera la marcha respecto de Gladiador II y construye un relato más simple, contenido y contemplativo, muy alejado de las franquicias que necesitan dejar un anzuelo colgado para el próximo capítulo.
Una historia que se cierra sobre sí misma
El argumento tampoco pide continuación. La trama transcurre en un mundo devastado por una pandemia de gripe que redujo drásticamente a la humanidad y sigue a Hig (Jacob Elordi), un expiloto, y a Bangley (Josh Brolin), un curtido exmarine. El elenco se completa con Margaret Qualley, Guy Pearce y Allison Janney, y la propia crítica ha señalado que no se trata de una guerra sino de atravesar un duelo, pese a lo que sugiere el título en español. Una historia así se cierra donde tiene que cerrarse.
En términos prácticos, entonces, el plan es simple: son 118 minutos de duración y, apenas aparezca el primer bloque de créditos, ya se puede salir sin miedo a perderse nada. Quienes prefieran quedarse igual, por costumbre o por escuchar la música completa, no encontrarán sorpresas más allá del cierre musical.


