La nueva Supergirl es la remake de un clásico western, pero solo pocas personas se dieron cuenta
Supergirl sigue intentando triunfar en cines, y algunos que fueron a verla descubrieron las grandes similitudes que comparte con un clásico western. ¡Mirá!
Supergirl dividió a la audiencia
Warner Bros. PicturesEl pasado 25 de junio debutó en cines la tan esperada Supergirl, la segunda película dentro del nuevo universo de DC que está llevando adelante James Gunn. Con Milly Alcock en el rol titular, la cinta despertó todo tipo de comentarios (y no necesariamente positivos) y aún continúa dando batalla en las salas de cine.
En esta ocasión, la película nos introduce oficialmente al personaje de Kara Zor-El, mejor conocida como Supergirl, la prima de Superman. Sin lograr adaptarse a la vida en la Tierra, esta pasa el tiempo viajando de planeta en planeta, hasta que su camino se cruza con el del villano Krem of the Yellow Hills. Cuando la vida de su querido perro Krypto entra en peligro, esta se lanza en una aventura intergaláctica en busca de venganza.
Mirá el tráiler de Supergirl:
Dirigida por Craig Gillespie, Supergirl recibió una respuesta mixta de parte de la crítica. Si bien elogiaron la labor de Milly Alcock como la popular superheroína, la mayoría de las críticas estaban dirigidas al guion, que no hacía justicia alguna a la historia, la cual adapta la tira de cómics de 2021, Supergirl: Woman of Tomorrow.
Supergirl: una remake enmascaradas de un clásico western
Lo que pocas personas lograron identificar en la nueva película de DC Studios es que la misma funciona casi como una remake de un clásico western, pues existen varias similitudes entre su trama y la de True Grit, también conocida en español como Temple de acero. Se trata de un western que primero nació como una novela, para luego ser adaptado en dos ocasiones en la pantalla grande.
Recapitulando: la protagonista de la historia es Mattie Ross, una niña valiente y determinada a conseguir justicia por la muerte de su padre. Es entonces cuando recurre a Rooster Cogburn, un policía alcohólico y caído en desgracia, para que la ayude a encontrar a su asesino y cobrar su venganza.
¿Te suena familiar? Sí, pues la historia de Supergirl es básicamente la misma. En la cinta de superhéroes, una Kara descuidada y entregada a una vida alocada recibe la visita de Ruthye Marye Knoll (Eve Ridley), una niña y única sobreviviente de una familia que fue asesinada por Krem. A regañadientes, Supergirl aceptar ayudarla.
En la nueva película de DC, Kara asume una figura prácticamente similar a la de Rooster Cogburn, mientras que Ruthye es el equivalente a Mattie. Tampoco hay que olvidar la presencia de Lobo, el personaje de Jason Momoa que en las películas western podríamos comparar con el Ranger de Texas LaBoeuf, quien tiene sus propios motivos por los cuales ayudarlos en su tarea. Y aunque no nos encontramos ante una remake oficial, el escritor original del cómic confesó haber concebido la idea desde un principio como una aventura intergaláctica al estilo de True Grit, y aquello se puede ver claramente a través de la trama.
Mirá el tráiler de la versión de 2010 de Temple de acero:
La primera True Grit se estrenó en 1969, con el gran John Wayne en la piel de Cogburn, personaje que le terminó otorgando al actor su primer y único Premio Oscar. En 2010, la historia volvió a ser adaptada de la mano de los hermanos Coen, que eligieron a Jeff Bridges para dar vida al policía amargado.
Ambas producciones fueron un éxito y cada una le otorgó a la historia un desenlace diferente, y es aquí donde Supergirl logra hacer la diferencia. Mientras que el final del western de 1969 es mucho más optimista para Mattie, el de la cinta de 2010 es un poco más oscuro y solitario, mientras que en Supergirl, sin entrar en el terreno de los spoilers, deja un mensaje positivo y logra encontrar un punto medio que lo vuelve positivo y trágico al mismo tiempo.


