La película de culto de Orson Welles que se estudia en las escuelas de cine del mundo y podes ver en streaming
No es Ciudadano Kane, pero para muchos es igual de grande. La película que Orson Welles hizo en 1958 y que el tiempo convirtió en obra maestra.
Una película imperdible para los amantes del cine y las historias.
Si hay un nombre que definió el cine del siglo XX, ese es Orson Welles. Todo el mundo lo conoce por Ciudadano Kane, esa obra que aparece en los primeros puestos de casi cualquier lista de las mejores películas de la historia, pero el director hizo mucho más que eso. Y una de sus joyas más subestimadas está disponible ahora mismo en HBO esperando que le des play.
Esa película se llama Sed de mal (Touch of Evil) y llegó a los cines en 1958. Orson Welles no solo la dirigió sino que también escribió el guion y protagonizó uno de sus papeles más recordados. Para muchos críticos, esta es la última gran película del período clásico del cine negro estadounidense, un género que definió toda una época de Hollywood y que con esta cinta llegó a su punto más alto.
Si sos de los que disfrutan el cine con mayúsculas, entonces Sed de mal es tu próxima parada en HBO Max. No es una película fácil ni ligera, pero tampoco es aburrida: es intensa, oscura, visualmente impactante y con una historia que engancha desde el primer segundo.
De qué trata esta gran obra de Orson Welles
La trama sigue a Mike Vargas, un policía mexicano recién casado con la estadounidense Susan, que se ve obligado a interrumpir su luna de miel en una ciudad fronteriza después de presenciar la explosión de un auto conducido por un poderoso industrial vinculado a turbios negocios. La investigación lo lleva a cruzarse con el capitán Hank Quinlan, un corrupto jefe de policía local que no duda en fabricar pruebas para incriminar a quien considera culpable. En el camino, el caso se convierte en un duelo de poder entre dos hombres con métodos y principios completamente opuestos.
El elenco es de otro nivel. Charlton Heston encarna a Vargas, Janet Leigh a su esposa Susan, y el propio Welles da vida al temible Quinlan. Los completan Joseph Calleia, Akim Tamiroff y nada menos que Marlene Dietrich en un papel que se roba cada escena en la que aparece. Cada actuación es una clase magistral y Welles como actor es tan impresionante como Welles detrás de cámara.
Una película con historia
La recepción de Sed de mal es un caso curioso en la historia del cine: cuando los ejecutivos de Universal vieron la película por primera vez, quedaron tan desconcertados que le arrebataron el corte a Welles y la remontaron sin su permiso. Él respondió con un extenso memorando detallando cómo debía editarse, que el estudio simplemente ignoró. Sin embargo, el tiempo le dio la razón: hoy acumula un 96% en Rotten Tomatoes y es considerada universalmente una obra maestra del cine negro.
Hay un detalle técnico que vale la pena mencionar porque es parte de la historia del cine: la primera escena de la película es un prolongado plano secuencia de tres minutos que se estudia en escuelas de cine como ejemplo de planificación y composición.
Con 93 minutos de duración, Sed de mal es una película que no desperdicia ni un segundo. Está en HB y es exactamente el tipo de película que te recuerda por qué amás el cine. No te la pierdas.



