Las locaciones de La Odisea, el ambicioso rodaje de Christopher Nolan alrededor del mundo

La nueva producción del director se filmó en seis países con escenarios reales que transforman el viaje de Odiseo en una experiencia cinematográfica única.

Christopher Nolan dirige La Odisea. 
Christopher Nolan dirige La Odisea.  Universal Pictures

Si hay algo que caracteriza el cine de Christopher Nolan es que nunca escatima en el apartado visual. El director británico ganador del Oscar no tiene acostumbrados a impresionantes visuales a lo largo de su filmografía, y La Odisea no es la excepción.

Para plasmar en la pantalla el tortuoso viaje de Odiseo, convirtió el rodaje en una travesía que recorrió Europa y el norte de África. El resultado es una de las producciones más ambiciosas de los últimos años, con un elenco encabezado por Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Zendaya, Charlize Theron y Robert Pattinson.

Damon, quien interpreta a Odiseo, resumió la experiencia con una frase que explica la dimensión del proyecto. "Se sintió más como una expedición que como una película", aseguró al recordar un rodaje que exigió trasladar al equipo por playas, castillos medievales, cuevas, montañas y mares abiertos.

Los escenarios reales que usó Nolan para dar vida al mito de Odiseo

La fortaleza veneciana de Methoni en el Peloponeso, Mesenia, Grecia.

La fortaleza veneciana de Methoni en el Peloponeso, Mesenia, Grecia.

Grecia era una parada obligada. El país sirvió de locación para algunas de las secuencias centrales del viaje del héroe, utilizando las playas de Almyrolaka y Voidokilia, el castillo medieval de Methoni y Acrocorinto, una imponente fortaleza monolítica que domina la ciudad de Corinto. Y la célebre Cueva de Néstor, como escenario del encuentro con el cíclope Polifemo.

El director explicó que trabajar dentro de una cueva auténtica producía una sensación imposible de recrear en un estudio. Incluso el equipo debió adaptarse a las condiciones del lugar, como tener que atravesar un enjambre de abejas cada vez que ingresaban al lugar. Incluso, el zumbido que generaban terminó formando parte del sonido ambiente de la película.

La búsqueda de autenticidad llevó luego a Islandia, un territorio que poco tiene que ver con el Mediterráneo, pero que ofrecía el paisaje ideal para representar el descenso de Odiseo al inframundo. Playas de arena negra, glaciares, cuevas y una luz natural casi permanente durante el verano ayudaron a construir una atmósfera imposible de reproducir artificialmente.

Los imponentes paisajes de Islandia sirvieron para dar vida al inframundo.

Los imponentes paisajes de Islandia sirvieron para dar vida al inframundo.

"Islandia es el lugar perfecto porque ofrece paisajes y panoramas muy diferentes a poca distancia unos de otros", explicó Nastasia Sasi Czechowska, gerente de operaciones de Truenorth, la productora que facilitó el rodaje en Islandia. "Puedes filmar un paisaje verde, una playa de arena negra o un glaciar con apenas dos o tres horas de viaje en auto".

El clima, sin embargo, también pasó factura. Zendaya contó que las bajas temperaturas llegaron a inmovilizarle la boca durante algunas escenas, complicando incluso la pronunciación de sus diálogos.

De Marruecos a Escocia, una producción que recorrió medio planet

Anne Hathaway y Tom Holland filmaron en un antiguo castillo de Italia.

Anne Hathaway y Tom Holland filmaron en un antiguo castillo de Italia.

Italia también ocupa un lugar central dentro del recorrido. Aunque Ítaca existe realmente, Nolan eligió Sicilia y varias islas cercanas para representar el reino de Odiseo y Penélope. Para recrear el castillo de Odiseo, el equipo eligió el Castello di Santa Caterina, una fortaleza del siglo XV ubicada sobre una escarpada colina a unos 314 metros sobre el nivel del mar en la isla de Favignana. Para llegar hasta allí, el equipo y los actores debían subir todos los días a pie, en un recorrido que tomaba unos 45 minutos. Mientras que los equipos de filmación eran transportados en helicóptero a la cima del lugar.

Nolan también filmó en las islas Eolias, un archipiélago volcánico situado frente a la costa norte de Sicilia. El rodaje pasó por Lipari, Vulcano y el islote deshabitado de Basiluzzo. En el poema de Homero, Lipari es el lugar donde Odiseo descansa como huésped del rey Eolo, el soberano divino al que Zeus encomendó la custodia de los vientos.

El Castello di Santa Caterina, una fortaleza del siglo XV, se convirtió en el hogar de Odiseo.

El Castello di Santa Caterina, una fortaleza del siglo XV, se convirtió en el hogar de Odiseo.

El viaje continuó en Marruecos, donde se recrearon la ciudad de Troya, la partida de los guerreros griegos y la isla de Ogigia. El Ksar de Ait Ben Hadu, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, volvió a demostrar por qué es uno de los escenarios favoritos de Hollywood. Allí también se filmaron producciones como Gladiador, La Momia y Game of Thrones, una curiosidad que confirma cómo un mismo paisaje puede transformarse en épocas y universos completamente distintos.

En tanto, las playas de Essaouira, sobre la costa atlántica de Marruecos, fueron utilizadas para filmar el descubrimiento del Caballo de Troya enterrado en la arena, y el momento en que Odiseo emprende el viaje de regreso a su hogar.

Aït Benhaddou, un pueblo fortificado en Marruecos sirvió para recrear la ciudad de Troya.

Aït Benhaddou, un pueblo fortificado en Marruecos sirvió para recrear la ciudad de Troya.

Noruega aportó otro de los elementos más llamativos del proyecto. Nolan utilizó el Draken, considerado el barco vikingo navegable más grande construido en tiempos modernos. Los actores recibieron entrenamiento para remar y navegar una embarcación de más de cien toneladas, una experiencia muy alejada del trabajo habitual frente a una pantalla verde.

Escocia completó el mapa del rodaje con sus costas, bosques y castillos. Por ejemplo, la costa de Moray Firth, un estuario de unos 800 kilómetros sobre el mar del Norte, sirvió como otro escenario para representar Ítaca. El director también aprovechó los bosques de pinos de Culbin Forest y las ruinas del castillo de Findlater, una fortaleza del siglo XV levantada sobre un acantilado de unos 15 metros de altura, para recrear tanto el reino de Odiseo como una de las batallas entre guerreros y gigantes.