Ozzy Osbourne: así fue el paso del legendario músico por el cine y la televisión
El cantante británico Ozzy Osbourne murió a los 76 años. Fue referente de Black Sabbath y una figura clave del heavy metal mundial.
Adiós a una leyenda del rock
ShutterstockOzzy Osbourne, una de las figuras más emblemáticas del heavy metal, falleció este martes a los 76 años tras una larga batalla contra el Parkinson. El cantante británico, conocido tanto por su carrera como líder de Black Sabbath como por su trayectoria solista y su incursión en la televisión, deja una profunda marca en la historia del rock y la cultura pop.
La noticia fue confirmada por la BBC y marca el final de una era. Desde hace varios años, Osbourne venía enfrentando complicaciones de salud que afectaron notablemente su movilidad y calidad de vida. En 2020 había revelado públicamente que padecía Parkinson, diagnóstico que llegaba luego de dos años de crecientes problemas médicos.
En 2023, el músico anunció su retiro definitivo de los escenarios, explicando que no se sentía en condiciones físicas para afrontar una gira. "Nunca imaginé que mis días de gira terminarían así", dijo con profunda sinceridad. Su frustración y tristeza eran evidentes, sobre todo por no poder cumplir con sus fans en una última gira por Europa y el Reino Unido.
El pasado 5 de julio, el músico se subió por última vez a los escenarios en un concierto de despedida llamado “Back to the Beginning” en el estadio VillaPark de Birmingham, Inglaterra.
Durante el evento monumental, Ozzy interpretó un breve set en solitario, mientras estaba sentado en un trono debido a su avanzada enfermedad. Luego se reunió por primera vez en 20 años con sus compañeros originales de Black Sabbath, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, donde cerró la velada con clásicos como 'War Pigs', 'N.I.B.', 'Iron Man' y 'Paranoid'.
Ozzy Osbourne y paso por el cine
Aunque su legado musical fue lo que definió su carrera, Ozzy también tuvo una presencia peculiar en el mundo del cine y la televisión más allá de los escenarios. No fue actor de carrera, pero su figura fue tan potente que el séptimo arte no pudo ignorarlo.
Participó en varias películas con cameos y apariciones especiales, generalmente interpretándose a sí mismo o exagerando su excéntrica personalidad. Uno de los casos más recordados es su breve aparición en Little Nicky (2000), la comedia de Adam Sandler, donde su presencia fue tan icónica como inesperada. En esa escena, literalmente muerde la cabeza de un murciélago, en un guiño a uno de los momentos más polémicos y legendarios de su carrera musical.
Otras participaciones en la pantalla grande incluyen The Jerky Boys: The Movie (1995), donde apareció como manager de la banda, también tuvo una participación en el exitoso musical Moulin Rouge! (2001), protagonizado por Nicole Kidman y Ewan McGregor. Allí prestó su voz para el personaje del Hada verde, que en la cinta fue encarnado por la cantante Kylie Minogue.
En 2002 hizo un cameo en Austin Powers in Goldmember, donde hace de sí mismo y critica a los cineastas del film. Incluso participó de las películas animadas Gnomeo & Juliet (2011) y Sherlock Gnomes (2018), donde le puso la voz a Fawn; y en Trolls World Tour (2020), donde le prestó la voz a Thrash, un rey retirado del hard rock.
También se lo vio en documentales y producciones sobre la historia del rock y el heavy metal, donde su testimonio era clave para comprender la evolución del género. En 1988 apareció en The Decline of Western Civilization Part II: The Metal Years, donde aparece en entrevistas representativas del exceso del glam y heavy metal en los años 80. En 2011 formó parte de God Bless Ozzy Osbourne, un documental producido por su hijo Jack, que ofrece una mirada íntima de Ozzy, donde se exploraba su lucha contra las adicciones y el impacto que tuvo en su familia.
Entre 2002 y 2005, la familia Osbourne fue parte de The Osbournes, el reality show producido por MTV. El programa mostraba la vida cotidiana de Ozzy junto a su esposa Sharon y sus hijos Jack y Kelly en su mansión de Beverly Hills. A diferencia de los típicos realities sobre celebridades, este no disimulaba nada, sino que mostraba el caos, las discusiones familiares, y Ozzy caminando desorientado por la casa tratando de entender el control remoto.
La serie de cuatro temporadas fue un éxito rotundo, rompió récords de audiencia para MTV y ganó el Premio Emmy a Mejor reality de no ficción en 2002. Convirtió a la familia Osbourne en íconos de la televisión y marcó el camino para futuros realities de celebridades.




