Pixar justificó por qué quitó la trama gay de Elio y la polémica vuelve a encenderse
Pixar defendió los cambios en la historia de la película Elio tras su estreno pero las declaraciones de sus responsables volvieron a abrir el debate.
Elio estrenó el 20 de junio de 2025.
Foto: Disney PixarDurante años, Pixar fue para muchos espectadores una especie de refugio dentro del cine familiar. Un lugar donde las historias parecían abrirse lentamente a distintas sensibilidades y donde muchos niños podían empezar a verse reflejados en la pantalla.
Al menos esa era la sensación que acompañó a varias de sus películas recientes… pero la conversación cambió con lo ocurrido alrededor de Elio, la producción estrenada en 2025 que terminó generando polémica tanto dentro del estudio como entre los fans.
La trama de Elio que prometía pero desapareció durante el desarrollo
Durante la etapa inicial del proyecto, la historia del protagonista incluía elementos inspirados en la infancia del director original de la película, Adrian Molina. Esos detalles sugerían que el personaje podía ser gay.
Entre las escenas que se eliminaron figuraban pequeños momentos que insinuaban esa identidad, como una secuencia imaginaria en la que el protagonista fantaseaba con formar una familia junto al chico que le gustaba. Con el tiempo, esos elementos fueron retirados del guion durante el proceso de revisiones internas.
La defensa de Pixar y las críticas
El debate volvió a tomar fuerza cuando el director creativo del estudio, Pete Docter, defendió públicamente la decisión. En una entrevista explicó que el objetivo principal era asegurar que la película conectara con el público más amplio posible.
Docter resumió su postura con una frase que rápidamente se volvió viral: “Estamos haciendo una película, no cientos de millones de dólares en terapia”. El cambio de rumbo también estuvo acompañado por una reorganización en el equipo creativo. Molina terminó abandonando el proyecto durante su desarrollo y la dirección pasó a manos de Madeline Sharafian y Domee Shi, quienes supervisaron las nuevas versiones del guion.
Paradójicamente, pese a los ajustes realizados para ampliar su atractivo comercial, la película no logró cumplir las expectativas en taquilla. Con un presupuesto que se estima entre 150 y 200 millones de dólares, el resultado final terminó convirtiéndose en uno de los tropiezos más recientes del estudio.
Un comentario que no cayó bien
Claro que la justificación de Docter levantó voces y sus palabras generaron una ola de respuestas en redes sociales. Algunos comentario indicaron que “la representación gay y queer en las series se trata constantemente como si tuvieran que ser un gran momento terapéutico en lugar de tratarlos como humanos normales”.
Otros apuntaron directamente a la compañía: “Pixar hace películas sobre el duelo, las crisis de identidad o el miedo existencial. Pero un niño LGBTQ imaginando una familia es ‘terapia’ y no una película. El nivel de hipocresía es infinito.”
Ahora, mientras Pixar intenta reenfocar sus próximos proyectos hacia ideas que puedan conectar con públicos más amplios, la discusión sobre representación y decisiones creativas dentro del estudio sigue abierta. Y lo ocurrido con Elio se convirtió en uno de los ejemplos más comentados de ese debate.




