Prime Video: Los dos clásicos que definieron la carrera de Pedro Pascal que deberías ver una vez en la vida
Poltergeist y E.T., el extraterrestre fueron los dos clásicos, disponibles en Prime Video, que hicieron que Pedro Pascal se enamorase del cine a los 7 años.
El actor es fanático de dos joyas del cine.
EFEPara todo cinéfilo que se precie como tal, hay una película que fue clave para enamorarse del cine perdidamente. En el caso de Pedro Pascal, fueron dos clásicos, disponibles en Prime Video, los que lo hicieron elegir el séptimo arte como su medio de vida cuando tenía tan sólo 7 años.
“Mi madre tuvo una semana en el verano de 1982 en la que no tenía niñera. Estaba haciendo su doctorado y se las arregló con el personal del cine local para que me cuidaran desde la mañana hasta la noche. Nos dejaban en el cine y yo veía E.T. o Poltergeist un par de veces, dos veces y media al día”, dijo en diálogo con Letterboxd.
Ese inolvidable verano, en el que vivió una suerte de Cinema Paradiso texano, fue clave para Pedro Pascal que, gracias a esas dos cintas, supo que lo suyo era actuar.
Como todo niño de los '80, Pascal creció con E.T., el extraterrestre, el clásico de Steven Spielberg sobre un pequeño ser de otro planeta se queda abandonado en la Tierra cuando su nave, al emprender el regreso, se olvida de él. Está completamente solo y tiene miedo, pero se hará amigo de un niño, que lo esconde en su casa. El pequeño y sus hermanos intentan encontrar la forma de que el pequeño extraterrestre regrese a su planeta antes de que lo encuentren los científicos y la policía.
Así es Poltergeist, el clásico de terror que hizo que Pedro Pascal se enamorase del cine:
Poltergeist, que cuenta con guion de Spielberg, es un clásico del cine de terror centrado en una familia americana de clase media que se traslada a vivir a un idílico barrio, pero dentro de la casa empiezan a suceder cosas extrañas, fenómenos paranormales para los que no hay explicación posible. A diferencia de E.T., esta película no es recomendable para un niño de 7 años, aunque Pedro Pascal, a esa edad, ya la había visto varias veces.



