Revés para Netflix: la pelea por Warner Bros. se calienta y nada está cerrado
Netflix ahora enfrenta una contraofensiva feroz de Paramount por la adquisición de Warner Bros. que podría cambiarlo todo. Desde la plataforma afirmaron el plan que tienen hacia al futuro.
Warner Bros. está en venta.
EFEEl mundo del cine vive días de auténtica tensión porque el futuro de Warner Bros. está en el aire. Aunque en un primer lugar parecía que el acuerdo estaba encaminado con Netflix, ahora se convirtió en una batalla abierta contra Paramount, con cifras millonarias, presiones políticas y una fecha límite que lo puede definir todo.
Netflix había firmado un acuerdo por 82.700 millones de dólares para quedarse con los estudios de Warner, HBO y su división de videojuegos. Pero Paramount no se dio por vencida y lanzó una oferta superior por acción, además de prometer que cubrirá la multa de 2.800 millones que Warner debería pagar si rompe el trato ya firmado. La cuenta regresiva termina el 23 de febrero.
La pelea por Warner Bros. que ya no es solo empresarial
Desde Netflix intentaron mostrarse firmes. “El nuestro es el único camino seguro para generar valor”, aseguraron oficialmente, mientras su co-CEO Ted Sarandos acusó a Paramount de estar “inundando la zona con información confusa”.
Pero la disputa dejó de ser solo financiera. En Washington también miran de cerca la operación. Sectores conservadores vinculados a Donald Trump deslizaron críticas al posible crecimiento de Netflix, y el propio Trump comentó que uno de los jugadores involucrados “es un monopolio si logra cerrar este acuerdo”. Esa frase bastó para que el fantasma regulatorio empezara a pesar.
Te podría interesar
El plan de Netflix para tranquilizar a Hollywood
En medio de la presión, Netflix tuvo que abrir el juego y fue obligado a explicar qué hará con Warner si la compra se concreta. Sarandos adelantó que las películas mantendrían 45 días de exclusividad en cines antes de pasar al mercado digital y luego llegarán a HBO Max. Fue una señal directa para exhibidores y creativos que temen que todo termine absorbido por el streaming.
El otro co-CEO, Greg Peters, también intentó bajar el tono del dramatismo: “Somos optimistas, pero al final hay que ejecutar el proceso y ver qué sucede”. Confianza, sí. Pero sin dar nada por garantizado.
Mientras tanto, el CEO de Warner, David Zaslav, mantiene públicamente su respaldo al acuerdo con Netflix, aunque debe analizar cualquier propuesta mejorada que llegue antes del plazo final. La votación de accionistas en marzo será el momento de la verdad.
Lo que está en juego va mucho más allá de una compra multimillonaria. Si Netflix gana, el streaming dará un salto histórico en poder y catálogo. Si Paramount logra torcer el rumbo, el equilibrio entre estudios tradicionales y plataformas tecnológicas podría cambiar. Por ahora, Hollywood contiene la respiración.





