Tres películas basadas en novelas gráficas que mantuvieron su esencia con éxito
La novela gráfica o comic puede traer historias increíbles. El cine ha sabido convertir sus páginas en una película especial y estos son tres ejemplos de ello.
Esta película supo poner las páginas de una novela gráfica en metraje.
Universal PicturesLa novela gráfica es, todavía hoy, uno de los formatos más subestimados de la literatura. Para mucha gente sigue siendo "un cómic", algo menor, un entretenimiento para chicos o para adultos que no terminaron de crecer. Esa mirada ignora décadas de obras que usaron la combinación de imagen y texto para contar historias que ningún otro formato hubiera podido contar de la misma manera.
Lo que hace única a la novela gráfica no es solo el dibujo sino la relación entre lo que se muestra y lo que se omite. El espacio entre viñeta y viñeta es donde el lector completa la historia, donde la imaginación trabaja. Es un lenguaje propio, con sus propias reglas, y dominarlo requiere tanto talento como escribir una novela o dirigir una película.
Llevar ese lenguaje a la pantalla es uno de los desafíos más complejos de la adaptación cinematográfica. Estas son tres películas que lo intentaron y, cada una a su manera, lo lograron.
Persépolis (2007)
Marjane Satrapi adaptó su propia novela gráfica autobiográfica sobre su infancia en Irán durante la Revolución Islámica y su posterior exilio en Europa. La decisión de mantener la animación en blanco y negro, fiel al estilo del original, fue valiente y resultó perfecta: no suaviza nada, no busca espectáculo, confía en que la historia es suficiente. Es una película sobre la identidad, el desarraigo y lo que significa crecer en medio de una historia que te es demasiado grande.
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Scott Pilgrim vs. the World (2010)
Un joven músico de Toronto debe derrotar a los siete ex novios malvados de la chica de la que se enamoró. Edgar Wright tradujo el lenguaje visual de la novela gráfica de Bryan Lee O'Malley con una creatividad que pocas adaptaciones lograron: los efectos de sonido aparecen en pantalla, las transiciones rompen la lógica cinematográfica convencional y cada pelea tiene la energía de una viñeta animada. Es una película que entiende profundamente el material del que viene.
V for Vendetta (2005)
En una Inglaterra dominada por un régimen totalitario, un enmascarado llamado V lleva adelante una cruzada contra el poder mientras protege a una joven que se convierte en su aliada. La novela gráfica original de Alan Moore es considerada una obra maestra del género, y Moore rechazó públicamente la adaptación. La película no es idéntica al material original pero captura su espíritu político con una contundencia que la convirtió en un símbolo que excedió largamente al cine: la máscara de V es hoy uno de los íconos de protesta más reconocidos del mundo.





