"Fue muy duro": Cómo el final de Siempre el mismo día fue un doloroso golpe para los protagonistas

Leo Woodall se sinceró con Nicholas Galitzine en la nueva edición de "Actors on Actors" de Variety, y reveló que no fue para nada fácil sobreponerse a la dramática miniserie que fue todo un éxito en Netflix. La producción se basa en la novela homónima de David Nicholls que fue publicada en 2009.
Leo Woodall reveló que no fue para nada fácil sobreponerse a la dramática miniserie que fue todo un éxito en Netflix
Leo Woodall reveló que no fue para nada fácil sobreponerse a la dramática miniserie que fue todo un éxito en Netflix Foto: Netflix

Hay historias que golpean donde a uno más le duele y no distinguen entre espectadores y protagonistas; como es el caso de Siempre el mismo día, cuyo final significó un duro golpe para sus protagonistas.

"Fue muy duro", expresó Leo Woodall, en diálogo con Nicholas Galitzine en la nueva edición de Actors on Actors de Variety.

Woodall reveló con Ambika Mod lograron un vínculo tan cercano que hice que cada escena sea aún más dolorosa de rodar para él, cuyo personaje debía despedirse de ella tras su trágico desenlace
Crédito: Netflix

El actor, reveló, además, que salirse del personaje fue bastante simple debido al dolor que iba experimentando a lo largo de los últimos episodios: "Desprenderme de Dexter no fue tan difícil, los últimos días solo sufría. Como la escena en la que está en el trastero, las cosas de Emma están ahí... Cosas como esa, quieres quitártelas de encima inmediatamente. Así que, en cuanto acabamos el rodaje, me iba desprendiendo de ello por el camino".

La escena a la que hace referencia Woodall es una de las más dolorosas, ya que Dexter imagina una despedida con el amor de su vida que acaba de fallecer de forma trágica e inesperada. Fue clave el vínculo entre él y su compañera Ambika Mod para que este corte cobre real sentido y sea verdaderamente doloroso. 

Mira el tráiler de Siempre el mismo día:

"Cuando rodamos la escena de la que he hablado, la del trastero, no había visto a Ambika durante una semana. Y era una locura que no nos hubiésemos visto, con todo lo que grabábamos. Me senté en la habitación, empezamos a grabar, porque parte de la escena es él solo consigo mismo y después ella aparece y desaparece. Solo éramos yo y Andrew Baindridge, el operador de cámara, siendo muy silenciosos. De repente, escuché susurrar: 'Vale, Ambika, ve'. Ella entró silenciosamente, se sentó a mi lado y eso fue muy duro. Como Dexter, dolió muchísimo", confesó.

Siempre el mismo día  se basa en la novela homónima de David Nicholls publicada en 2009, que fue llevada al cine en 2011 en una exitosa cinta protagonizada por Anne Hathaway y Jim Sturgess.