5 series en Netflix de muy pocos capítulos que son perfectas para engancharse
Elegí una serie corta pero atrapante para adentrarte de pleno un rato. Estas cinco pociones están en la plataforma de Netflix.
Esta serie de Netflix tiene pocos episodios pero es ideal para ver rápido.
NetflixNo siempre hace falta una serie de ocho temporadas para quedar completamente atrapado. Algunas de las mejores historias que dio la televisión en los últimos años llegaron en formato corto: pocas temporadas, pocos episodios, una idea clara y la disciplina de no estirar lo que no necesita estirarse.
Hay algo liberador en saber que una serie tiene principio y fin definidos. No hay relleno, no hay tramas secundarias que no llevan a ningún lado, no hay temporadas de transición. Cada episodio tiene un peso específico porque los creadores sabían desde el principio cuánto espacio tenían para contar lo que querían contar.
Estas son cinco series de Netflix que se ven de un tirón, no por compulsión sino porque genuinamente no querés que terminen.
The End of the F*ing World (2017)
Un adolescente convencido de que es un psicópata decide que su próxima víctima será la chica nueva del colegio. Pero los planes cambian y los dos terminan huyendo juntos en una historia que no va a ningún lado que el espectador pueda anticipar. Son dos temporadas de ocho episodios de veinte minutos cada una con el ritmo y el tono de una novela gráfica británica: secos, extraños, con un humor negro que convive con momentos genuinamente emotivos. Una de las series más originales que dio Netflix en su primera época.
Ripley (2024)
Tom Ripley es un estafador de poca monta al que le ofrecen viajar a Italia para convencer al hijo de un millonario de que vuelva a casa. Lo que hace con esa oportunidad define todo lo que sigue. Steven Zaillian filmó la serie en blanco y negro con una lentitud deliberada que convierte cada escena en una pintura y cada silencio en una amenaza. Andrew Scott construye a Ripley como uno de los personajes más inquietantes de la televisión reciente y la fotografía de Italia es tan buena que casi duele.
Smiley (2022)
Álex envía por error un mensaje a un desconocido llamado Bruno y ese malentendido se convierte en el inicio de algo que ninguno de los dos esperaba. Es una comedia romántica española de ocho episodios que se cuenta con tanto encanto y personajes tan bien construidos que es imposible no encariñarse. Funciona como pausa perfecta entre series más pesadas, y tiene el final que merece.
Misa de medianoche (2021)
Una comunidad pequeña y aislada en una isla empieza a experimentar eventos que sus habitantes más religiosos interpretan como milagros. Mike Flanagan construye una historia de terror que en realidad es una meditación sobre la fe, el fanatismo y lo que la gente es capaz de hacer cuando cree que Dios está de su lado. Es lenta, es densa, y es exactamente tan perturbadora como necesita ser.
La luz que no puedes ver (2023)
En la Francia ocupada de la Segunda Guerra Mundial, una joven ciega que transmite mensajes secretos por radio y un joven soldado alemán con talento para rastrear señales se acercan sin saberlo. Son cuatro episodios basados en la novela de Anthony Doerr que ganó el Pulitzer, con una factura visual impecable y una historia que equilibra la brutalidad de la guerra con una delicadeza poco común en el género.







