Esta serie francesa con episodios de 30 minutos acaba de llegar a Netflix y ya está entre lo más visto
Un grupo de adolescentes gana la lotería y se mete en un problema tras otro es esta nueva ficción original de Netflix.
La serie cuenta con 8 episodios.
NetflixLas series con temática adolescente se han convertido en una de las grandes apuestas de Netflix. En esta ocasión, la plataforma acaba de estrenar una nueva ficción francesa que se presenta como una comedia juvenil y que de a ratos coquetea con el suspenso.
Hablamos de Jóvenes y millonarios (Young Millionaires), la nueva serie de Igor Gotesman, conocido por Family Business y la sátira cinematográfica Fiasco, que vuelve a colaborar con la plataforma para contar la historia de cuatro amigos que, de la noche a la mañana, ven cómo sus vidas cambian por completo.
¿De qué trata Jóvenes y millonarios, la nueva serie de Netflix?
La serie gira en torno a cuatro amigos de 17 años, David (Abraham Wapler), Jess (Sara Gançarski), Samia (Malou Khebizi) y Léo (Calixte Broisin-Doutaz), quienes disfrutan de una vida a todo lujo, como resultado de haber ganado 17 millones de euros en la lotería… hasta que un mensaje en sus teléfonos corta la celebración de golpe.
Para entender cómo llegaron ahí, la ficción nos lleva tres meses atrás, cuando llevaban vidas comunes en Marsella. Todo cambia un día que la escuela les da una jornada libre. David, que trabaja en una tienda, decide comprar un billete de lotería y pide a cada uno que elija un número.
El gran momento llega cuando descubren que acertaron todos los números. Al principio nadie lo cree, pero pronto la euforia se apodera de ellos y empiezan a gastar sin medida. El problema surge cuando descubren que, por ser menores de edad, no pueden cobrar el boleto. La solución lógica es encontrar a un adulto de confianza que pueda hacerlo. Pero la cosa no será tan fácil como creen.
A diferencia de muchas historias donde la suerte se transforma en desgracia de manera predecible, Jóvenes y millonarios se aleja un poco de los clichés. Aquí el premio parece estar siempre fuera de alcance y cada vez más personas se enteran del secreto, y quieren un pedazo del botín. Esto transforma a la serie en un juego constante de engaños y alianzas, lo que la aleja del tono cómico y simplón con el que se presentaba.
Gran parte del encanto recae en sus jóvenes protagonistas. David (Abraham Wampler) es el líder natural, un huérfano con ambición y mucho temperamento que lo mete constantemente en problemas. Samia (Malou Khebizi) sueña con triunfar en el fútbol, pero sus problemas personales no se resuelven con millones en la cuenta. Jess (Sara Gançarski) es la chica popular y fiestera que arrastra una complicada relación con su madre. Y Léo (Calixte Broisin-Doutaz) es el más tímido y torpe del grupo, pero también el que desencadena gran parte de los enredos. La química entre ellos es innegable y es uno de los puntos que más invitan a seguir viendo capítulo tras capítulo.
A medida que la serie avanza, los problemas se acumulan, y los planes se aceleran y los secretos amenazan con salir a la luz. El punto más débil es que en su afán de querer mantener el suspenso, estira la credibilidad y sacrifica momentos más íntimos que podrían haber aportado mayor desarrollo a los personajes. El humor a veces se queda corto, con chistes que parecen sacados de un sketch televisivo y que contrastan con las escenas más tensas.
Pese a ello, Jóvenes y millonarios no deja de ser una serie que engancha, entretiene y deja con ganas de más. Con 8 episodios de unos 30 minutos cada uno, es ideal para sentarse a ver en modo maratón.



