Final explicado de Acaramelados, la serie romántica que triunfa en Netflix
El desenlace de la serie revela la identidad real de la protagonista y el pasado criminal de su supuesto novio, culminando en un giro violento.
Acaramelados triunfa en Netflix
El K-drama que combina amnesia, romance de pueblo y crimen organizado ya tiene a todos hablando de su desenlace. Acaramelados, la serie coreana de Netflix protagonizada por Jung Hae-in y Ha Young, cierra sus 12 episodios con revelaciones que cambian por completo el sentido de la historia: la identidad real de la protagonista, el pasado mafioso de su supuesto novio y un vínculo de sangre que nadie vio venir.
Todo comienza cuando Go Eun-sae despierta en un hospital rural sin recuerdos y un entrenador de boxeo llamado Jang Tae-ha asegura ser su pareja. La sospecha de la joven resulta acertada: Tae-ha no era su novio. Eun-sae es en realidad una exitosa fiscal anticorrupción de Seúl que investigaba al jefe criminal Baek Sang-gil y al alcalde de la ciudad por sobornos y asesinatos. Tras registrar pruebas comprometedoras, Sang-gil ordenó matarla, y el encargado de terminar el trabajo era justamente Tae-ha, su hombre de máxima confianza durante 14 años. Pero al reconocer a la víctima —la mujer que consideraba su primer amor—, decidió fingir su muerte y esconderla en la aldea de caramelos donde creció.
Mirá el tráiler:
La amnesia de Eun-sae fue consecuencia de las torturas de los hombres de Sang-gil, que le quemaron las huellas digitales y la golpearon brutalmente. Sin poder contarle la verdad por miedo a que regresara a Seúl, Tae-ha convenció a todo el pueblo de sostener la mentira de que eran una pareja feliz mientras organizaba en secreto un barco hacia Japón para ponerla a salvo. Los recuerdos vuelven recién al cierre del octavo episodio, cuando Eun-sae observa desde la embarcación cómo Tae-ha enfrenta a Sang-gil en medio de una explosión.
La revelación que cambia todo en el final: quién es realmente Sang-gil
Con la memoria recuperada, la fiscal pasa a la acción. Aunque el reloj espía con la grabación incriminatoria fue destruido, Eun-sae había respaldado el material y lo utiliza para arrestar a los dos hombres más poderosos de la trama: pide 15 años de prisión para el alcalde y perpetua para Sang-gil. Sin embargo, el criminal escapa durante su traslado y viaja directo a la aldea para tomar de rehén a la abuela de Tae-ha. Allí, al ver fotos de bebé del joven junto a su madre, descubre algo que lo paraliza: Tae-ha es su hijo biológico, fruto de una relación que terminó cuando él hizo trampa en una pelea de boxeo.
El final de la serie llega con un giro trágico: cuando Eun-sae y la policía rodean la escena, Sang-gil comprende que Tae-ha podría matarlo y arruinar su vida para siempre. En un último gesto hacia el hijo que nunca reconoció, le arrebata el arma y la usa contra sí mismo, muriendo frente a un Tae-ha que jamás sabrá la verdad sobre su padre. Pese al dolor y al enojo inicial de Eun-sae por las mentiras, el amor entre ambos se impone: la pareja se casa en la aldea, rodeada de la familia que construyeron allí, sellando el cierre feliz que Netflix reservó para Acaramelados.


