Final explicado de Muertos S.L.: ¿habrá quinta temporada de la serie de Netflix?

Netflix despide la serie Muertos S.L. con una entrega final que resuelve el conflicto familiar por la dirección de la funeraria y su venta.

Muertos S. L llegó a su final en Netflix

Muertos S. L llegó a su final en Netflix

La cuarta y última temporada de Muertos S.L. ya está disponible en Netflix y cierra la historia de la Funeraria Torregrosa con un desenlace tan absurdo como coherente con el humor negro que caracterizó a la comedia creada por Laura y Alberto Caballero. Estrenada completa el 7 de agosto de 2026 con seis episodios, la entrega retoma la pelea por el poder entre Dámaso Carrillo y Chemi, y deja resuelto el destino de todos sus protagonistas.

Al comienzo de la temporada, la dirección del negocio sigue en disputa. Dámaso, interpretado por Carlos Areces, está convencido de que sus años como mano derecha del fallecido Gonzalo Torregrosa lo convierten en el sucesor natural, aunque su situación médica le impide asumir el mando de inmediato. Ese vacío lo aprovecha Chemi, encarnado por Diego Martín, que toma el control de manera provisional e intenta modernizar la funeraria con estrategias de gestión y marketing que derivan en situaciones completamente disparatadas.

Mirá el tráiler:

Dámaso decide entonces jugar a dos bandas: mientras busca demostrar que Chemi no está capacitado para dirigir, procura mantener una buena relación con él para quedarse con el puesto cuando quede libre. La rivalidad escala hasta que un accidente lo cambia todo: Dámaso atropella sin querer a Chemi al mover su auto y lo deja temporalmente incapacitado. Contra todo pronóstico, ese incidente le abre la puerta que esperó durante años y finalmente se convierte en director de la Funeraria Torregrosa.

Una muerte cargada de ironía y el destino de la funeraria

El triunfo, sin embargo, le dura un suspiro. En uno de los giros más oscuros de la serie, Dámaso muere sentado en la silla de director apenas comenzada su gestión. El personaje consigue exactamente lo que siempre quiso, pero cuando lo alcanza ya no puede disfrutarlo. La lectura del final resulta doblemente irónica: el hombre que trabajó toda su vida rodeado de muerte convirtió esa silla en el símbolo de su éxito profesional, y es justamente ahí donde encuentra su propio fin. Chemi tampoco queda como ganador, porque tras el accidente su proyecto para transformar Torregrosa queda interrumpido.

Con los dos rivales fuera de juego, es Nieves quien toma la decisión más trascendente para el futuro de la empresa: vender la funeraria a una gran compañía internacional. La operación deja sin sentido el conflicto familiar por la dirección, ya que la familia pierde el control del negocio que construyó, aunque este sobreviva bajo nuevas reglas. La venta cierra además el arco del personaje, que desde el inicio cargó con la responsabilidad de mantener a flote la funeraria tras la muerte de Gonzalo, y puede leerse tanto como una derrota familiar como una salida pragmática después de años de peleas internas que Netflix despide con esta última entrega.