Final explicado de El cobrador de deudas, la película que sorprende en Netflix
El impactante final de El cobrador de deudas en Netflix deja un sabor agridulce, con justicia parcial y sacrificios que marcan el fin de un ciclo de violencia.
El cobrador de deudas triunfa en Netflix
Un exsicario con los días contados, una deuda moral imposible de saldar y una venganza que arrasa con todo: El cobrador de deudas se convirtió en una de las apuestas de acción más comentadas de Netflix, y su desenlace dejó a más de un espectador con preguntas. La historia sigue a Num, quien en el pasado fue el mejor cobrador de la temible Madam Pin, hasta que cruzó un límite imperdonable: durante un trabajo mató no solo al deudor, sino también a su hija. Devastado, se entregó a la policía y pasó diez años tras las rejas.
En prisión, Num recibió otro golpe: le diagnosticaron un tumor cerebral inoperable que le daba, como máximo, un año de vida con tratamiento o apenas un mes sin él. Al salir en libertad, buscó redención como chofer de reparto bajo el ala de un abad local, hasta que conoció a la abuela Lek y a su nieta Nio, dueñas de un puesto de comida acosadas por los matones de Po, el hijo de Madam Pin. Cuando el criminal quemó viva a la anciana y dejó a la niña en estado crítico, Num decidió dedicar sus últimas semanas a un solo objetivo: eliminar a Po.
Mirá el tráiler:
El camino no fue sencillo. Jod, un guardaespaldas que no sentía dolor, lo derrotó en el primer intento, y su amigo de la infancia, el oficial Kong, lo traicionó por dinero: ahogado por deudas de juego y los gastos médicos de su hijo, lo entregó a Madam Pin a cambio de cuatro millones de baht. La recompensa nunca llegó y ambos fueron arrojados a un lago. Tras salvarse mutuamente, la película revela otra capa de podredumbre: el inspector Tong, jefe de Kong, también estaba comprado por la mafia, al igual que buena parte de la fuerza policial.
Final explicado de la película de Netflix
En el tramo final, Num hirió a Madam Pin para sacarle el paradero de su hijo, pero la mujer intentó apuñalarlo con su horquilla y, al fallar el golpe, cayó sobre una estaca de madera del muelle que la atravesó y terminó con su vida. Con la información que le dio Kong por teléfono, Num llegó al edificio abandonado donde se escondía Po, eliminó a todos sus secuaces y, pese a haber sido brutalmente apuñalado, reunió sus últimas fuerzas para matarlo cuando el criminal amenazó a una nena inocente que vivía en el lugar junto a su abuelo.
Num murió en ese enfrentamiento, tomando la mano de la pequeña que acababa de salvar, como un eco de aquella otra niña cuya muerte lo persiguió toda su vida. En el cierre de El cobrador de deudas, Kong recibió un premio por desmantelar la red criminal, aunque el mérito real era de su amigo, y Tong se suicidó en su celda, llevándose a la tumba los vínculos entre la policía y el crimen organizado. La película de Netflix sugiere, además, que Kong usó el dinero para tratar a su hijo y hacerse cargo de Nio, huérfana como lo fueron él y Num, en un intento por cortar de raíz ese círculo de violencia y corrupción.

