Final explicado de Bomba en el Pan Am 103: quiénes fueron los culpables del atentado que sacudió a Escocia

La serie de Netflix reconstruye el atentado de 1988, donde murieron 270 personas. El final de Bomba en el Pan Am 103 expone a los responsables del ataque terrorista.

Bomba en el Pan Am 103 ya está disponible en Netflix

Bomba en el Pan Am 103 ya está disponible en Netflix

La tragedia aérea más letal en suelo británico volvió a estar en boca de todos gracias a Bomba pan am , la producción de la BBC que ahora se puede ver en Netflix. A lo largo de seis episodios, la serie reconstruye el atentado del 21 de diciembre de 1988, cuando el vuelo que había despegado de Heathrow rumbo a Nueva York estalló en pleno vuelo y cayó sobre el pueblo escocés de Lockerbie. Murieron las 259 personas a bordo y 11 vecinos de la localidad, y desde el primer momento los investigadores descartaron una falla técnica: se trató de un ataque terrorista.

La trama sigue de cerca al sargento Ed McCusker, de la policía escocesa, y al agente especial del FBI Dick Marquise, encargados de encabezar la pesquisa desde ambos lados del Atlántico. En el camino aparecen sospechosos que terminan siendo inocentes, como Jaswant Basuta, el pasajero que perdió el vuelo por quedarse en el bar de la terminal, o el joven Khaled Jaafar, señalado únicamente por su religión y por un viaje familiar al Líbano. La serie no esquiva el costado más incómodo de la historia: la islamofobia que sufrió la familia Jaafar, hostigada incluso después de que la Justicia confirmara que no tenían nada que ver, y el suicidio del policía Sandy Gay, devastado por lo que vio aquella noche.

Mirá el tráiler:

Otro de los ejes centrales es el rol de la CIA, que durante buena parte de la investigación ocultó información clave. La agencia tenía un informante dentro de la inteligencia libia, Abdul Majid Giaka, y recién cuando decidió compartir ese dato con Marquise el caso dio un giro definitivo. A cambio de protección para él y su familia en Estados Unidos, Giaka aportó nombres y datos que apuntaron directamente a Libia como responsable del atentado, y años más tarde se convirtió en un testigo fundamental del juicio.

Final explicado: quiénes fueron los responsables y cómo termina la historia

El final de la producción deja en claro que el cerebro de la operación fue Abdelbaset al-Megrahi, agente de la inteligencia libia y jefe de seguridad de Libyan Arab Airlines. Bajo sus órdenes, el operativo Abu Agila Mas-ud fabricó una bomba escondida dentro de una radio Toshiba, que fue colocada en una valija Samsonite rellena con ropa comprada en Malta. Desde el aeropuerto de Luqa, el gerente de la aerolínea, Lamin Khalifah Fhimah, se encargó de despachar el equipaje en un vuelo de conexión a Frankfurt, etiquetado para terminar en el Pan Am 103. Aunque nunca se probó un vínculo directo, todo indicaba que la orden había bajado del propio Muamar Gadafi, en el marco del enfrentamiento entre Libia y Estados Unidos durante los años ochenta.

Bomba en el Pan Am 103 ya se puede ver en Netflix

Bomba en el Pan Am 103 ya se puede ver en Netflix

El juicio se celebró recién en el año 2000, en un tribunal especial instalado en Países Bajos, y solo al-Megrahi fue declarado culpable y condenado a prisión perpetua, mientras que Fhimah quedó absuelto y regresó a Libia. En 2009, tras un diagnóstico de cáncer de próstata que le daba apenas tres meses de vida, el condenado fue liberado por razones humanitarias y recibido como un héroe en Trípoli, donde murió en 2012. Mas-ud, señalado como el fabricante de la bomba, permaneció prófugo hasta su detención en 2022 y enfrentará un juicio en 2026, un dato que la serie de Netflix deja como cuenta pendiente de una causa que, casi cuatro décadas después, todavía no está cerrada del todo.