Final explicado de Elize: Sombras de una mujer, la película que triunfa en Netflix
El nuevo thriller brasileño de Netflix revive uno de los crímenes más resonantes de las últimas décadas en Brasil y lo hace desde una perspectiva inusual: la de la propia asesina
Elize: Sombras de una mujer arrasa en Netflix
El nuevo thriller brasileño de Netflix revive uno de los crímenes más resonantes de las últimas décadas en Brasil y lo hace desde una perspectiva inusual: la de la propia asesina. Elize: Sombras de una mujer recrea de manera ficcionalizada el caso de Elize Matsunaga, la mujer de 38 años que en 2012 mató a su esposo, el empresario Marcos Matsunaga, y abandonó su cuerpo desmembrado en una zona rural de Cotia. La historia no avanza hacia el crimen, sino que arranca con él: Elize aparece en la primera escena con un cuchillo en la mano, guardando los restos en bolsas plásticas y sacándolos del departamento en tres valijas, mientras le asegura a la niñera que solo va a entregar unas botellas de vino.
Para entender el desenlace hay que repasar lo que la trama va revelando sobre su pasado. Elize creció marcada por el abandono: su padre se fue cuando era chica, su madre la dejó con los abuelos y, al regresar, trajo consigo un padrastro que abusó de ella sin que nadie la protegiera. Ya adulta, ejercía el trabajo sexual cuando conoció a Marcos, un cliente que le pidió exclusividad, se divorció de su esposa y le ofreció la vida de lujos que ella jamás imaginó. Pero ese cuento tenía grietas: él seguía contratando escorts, la humilló llamándola "mercadería dañada" por no darle un hijo y, cuando finalmente nació la hija de ambos, se acercó a otra trabajadora sexual a la que quería pagarle exclusividad, replicando con ella los mismos gestos que Elize creía únicos.
Mirá el tráiler de la película
El quiebre definitivo llegó con la certeza de que perdería a su hija. Un abogado le advirtió que, en un eventual divorcio, la Justicia favorecería a Marcos por su familia influyente y su solidez económica, mientras que el pasado de Elize la volvía poco confiable como madre ante la corte. A eso se sumó el hallazgo de un folleto de una clínica psiquiátrica que le hizo sospechar que su marido planeaba internarla. La noche del crimen, tras una discusión violenta en la que él la abofeteó y la provocó insinuando que merecía los abusos de su padrastro, Elize tomó un arma del cuarto de caza y le disparó en la cabeza.
Final explicado de Elize: Sombras de una mujer
La caída de Elize se precipitó por sus propios errores. Envió un correo electrónico desde la cuenta de Marcos para simular que seguía vivo, sin saber que la policía podía rastrear la dirección IP. Cuando aparecieron los restos, intentó escapar con su hija, pero los investigadores llegaron antes y encontraron en el departamento las mismas bolsas azules usadas para envolver el cuerpo. Acorralada por las cámaras de seguridad, que la mostraban saliendo con tres valijas y volviendo con las manos vacías, terminó confesando que había disparado en un arrebato de furia. Es importante señalar que la película se apega a esa versión y deja de lado la teoría de los fiscales, que sostenían un homicidio premeditado por dinero.
En el final, Elize es declarada culpable de asesinato y ocultamiento del cadáver, aunque el tribunal descartó que la motivara la venganza o la ambición económica. Recibió una condena inicial de 20 años que en 2019 se redujo a 16 años y 3 meses por buena conducta, y tras una década tras las rejas obtuvo la libertad condicional. Sin embargo, el precio fue devastador: la familia Matsunaga cortó todo vínculo con ella y le negó incluso ver una fotografía de su hija, la misma nena por la que había llegado al extremo de matar. El cierre que propone Netflix deja la pregunta abierta para el espectador: si Elize merece el perdón o si debe permanecer alejada de su hija para siempre.


