Final explicado de Criaturas luminosas, la película que emociona a todos en Netflix

La nueva película de Netflix, dirigida por Olivia Newman y basada en la novela de Shelby Van Pelt, emociona con su conmovedor desenlace.

Criaturas luminosas llegó hace unos días a Netflix

Criaturas luminosas llegó hace unos días a Netflix

La nueva película de Netflix, Criaturas luminosas, dirigida por Olivia Newman y basada en la novela de Shelby Van Pelt, juega con un mecanismo narrativo que va revelando capas hasta el último tramo. La historia sigue a Tova (Sally Field), una viuda que limpia un acuario y entabla una amistad insólita con Marcellus, un pulpo gigante del Pacífico al que pone voz Alfred Molina. La conexión nace cuando ella lo descubre escapándose de su tanque, y desde entonces el animal se convierte en testigo silencioso de cada herida que la mujer arrastra.

La trama suma una segunda línea cuando aparece Cameron (Lewis Pullman), un treintañero a la deriva que llega al pueblo ficticio de Sowell Bay buscando al padre que nunca conoció. Tova se lesiona y Cameron termina ocupando su puesto en el acuario, lo que detona una amistad improbable entre dos personajes que en principio no tienen nada en común. Mientras tanto, Marcellus observa todo desde su tanque y, según relata la propia Field con humor, "poco a poco se cuelan en la vida del otro y en la tristeza del otro".

Criaturas luminosas - Tráiler

Final explicado de la película de Netflix

El final llega con un giro que el pulpo ya intuía mucho antes que los humanos. Cameron, frustrado, arroja a la pecera el anillo de graduación que pertenecía al supuesto padre que rastreaba. Marcellus, en una última aventura heroica, se enfrenta a las anguilas lobo del acuario para rescatarlo. La inscripción "EELS" que Cameron creía referida a la mascota escolar resulta ser, en realidad, un acrónimo: Erik Ernest Lindgren Sullivan, el hijo de Tova que murió a los 18 años en un accidente náutico. La conclusión es demoledora: Cameron es el nieto que la viuda nunca supo que tenía.

A partir de esa revelación, las piezas terminan de encajar para los dos protagonistas. Tova deja de resistirse al cortejo de Ethan, el almacenero escocés interpretado por Colm Meaney, mientras que Cameron asume que está listo para construir algo serio con Avery (Sofia Black-D'Elia), madre soltera con la que viene coqueteando. Pero hay otro hallazgo que termina de cicatrizar la herida más profunda: mientras ayuda a limpiar la casa de Tova, Cameron encuentra bajo las tablas del cuarto de Erik una lista de posibles nombres de bebé. La prueba de que su padre no lo abandonó, sino que estaba entusiasmado con su llegada antes de morir.

criaturas luminosas
Criaturas luminosas llegó hace unos días a Netflix

Criaturas luminosas llegó hace unos días a Netflix

Newman, que también coescribió el guion, contó a Tudum que el desafío central fue reorganizar la cronología del libro, donde Marcellus conoce el vínculo entre Tova y Cameron desde el inicio. En el filme, esa información se dosifica y el pulpo une los puntos mucho más tarde. "Cameron y Tova nunca se propusieron sanarse mutuamente. Ahí aparece la magia: es otra criatura la que ve lo que ellos no ven", explicó la directora, que eligió a Tova como ancla narrativa por estar en una encrucijada vital desde la que se puede entrar también a la historia del joven.

El detrás de escena suma datos para los fanáticos: la producción se rodó en Vancouver, aunque los paisajes representan el estado de Washington, y algunas secuencias se filmaron en el acuario donde vive el pulpo real que inspiró a Marcellus. Van Pelt, autora del libro, figura como productora ejecutiva y tiene un cameo durante la escena en la que Cameron interpreta "I Can't" de Radiohead en un bar. Pullman, baterista en la vida real, tuvo que aprender guitarra y animarse a cantar en vivo frente a los extras para esa secuencia, que él mismo describió como uno de los días más aterradores de su carrera.