Final explicado de Envidiosa, la serie que triunfa en Netflix

La protagonista debe acomodarse a un rol que nunca pidió, mientras una figura del pasado reaparece para poner en jaque todo lo construido.

Esteban Lamothe y Griselda Siciliani en la temporada 4 de Envidiosa. 

Esteban Lamothe y Griselda Siciliani en la temporada 4 de Envidiosa. 

Netflix

La llegada de Bruno, hijo de Matías (Esteban Lamothe), reordena por completo el tablero emocional de Vicky (Griselda Siciliani) en la cuarta temporada de Envidiosa. La protagonista debe acomodarse a un rol que nunca pidió, mientras una figura del pasado reaparece para tensar todo lo construido. El final de la serie despeja varios interrogantes sobre el destino de Victoria Mori.

El punto de partida de la temporada muestra a un padre y a un hijo recuperando el tiempo perdido, en un acercamiento que deja a Vicky en un costado incómodo. Ella intenta caer bien al chico con su característico exceso de esfuerzo, conversa el malestar con su psicóloga Fernanda Olivera (Lorena Vega) y, en privado, fantasea con que vuelvan a ser solo ella y su pareja. Un cruce áspero con Nora (Julieta Cardinali), la madre del niño, le devuelve un espejo inesperado y la obliga a mirar hacia adentro.

Envidiosa: Temporada 4 | Tráiler oficial | Netflix

Envidiosa: Temporada 4 | Tráiler oficial | Netflix

El dilema de Vicky: entre la maternidad y su verdadero deseo

Lo que ve no le gusta. En las actitudes de Nora reconoce gestos de su propia madre y, casi sin pensarlo, propone que Bruno se quede en su casa mientras la mujer viaja. La impulsividad le dura poco: pronto la abruma la idea de transformarse en madrastra y hasta busca a Nora para deshacer el ofrecimiento. La paradoja del personaje vuelve a quedar expuesta sin necesidad de subrayarla.

Cuando padre, hijo y Vicky pasan por la casa donde vive el chico y comprueban en qué condiciones está, la decisión cambia de signo. Bruno se muda con ellos durante un tiempo. La protagonista no está convencida de poder sostener ese escenario, pero acepta el desafío por Matías y por el propio niño. En paralelo, Caro (Pilar Gamboa) empieza a arrepentirse de su separación de Fermín (Adrián Lakerman) cuando lo descubre flirteando con la maestra de su bebé.

El plano laboral también se le complica. El cliente con el que debe trabajar resulta ser nada menos que Nicolás Mastronardi (Benjamín Vicuña), su ex. Aunque al principio se niega, termina aceptando una cena de negocios en la que él insiste en revisar el pasado, pedir perdón y deslizar la idea de una segunda oportunidad. Vicky intenta sostener el límite profesional, pero queda en una zona ambigua que disfruta más de lo que admite.

ENVIDIOSA T4 - 01
La cuarta temporada será la última de Envidiosa

La cuarta temporada será la última de Envidiosa

Las grietas en la pareja con Matías la empujan a cometer errores. Acepta el proyecto con Nicolás y lo oculta tanto a su novio como a sus amigas. Frente a la psicóloga repite que ama a Matías y que la situación está bajo control, aunque la atención que le brinda su ex le resulta cada vez más adictiva. La boda de su madre funciona como un detonante: explota viejos reclamos por las ausencias en momentos clave de su vida.

En medio de esa crisis aparece Bruno con un gesto de apoyo que sorprende a Vicky. Ese acercamiento gana otra dimensión luego de que ella, tiempo antes, hubiera espiado el diario del chico y descubierto que no le caía bien. Mientras tanto, Debbie (Marina Bellati) ordena la convivencia con su pareja después de la llegada del bebé, y Caro inicia un vínculo clandestino con Fermín que, con el correr de los días, comprende que no la conduce a buen puerto.

Los viajes de trabajo con Nicolás llevan a Vicky al borde del precipicio. Tras varias copas de vino, está a punto de cometer un error que pondría en jaque toda su vida sentimental, pero alcanza a frenar a tiempo. La experiencia la deja además ante una pregunta incómoda y honesta: ¿realmente quiere ser madre o cargó toda la vida con un mandato ajeno? Cuando finalmente le confiesa a Matías quién es su cliente, él responde con calma: ya lo sabía y elige confiar.

El cierre llega con un Vicky distinta. Después de mover cielo y tierra para llegar a una muestra escolar de Bruno, entiende que no tiene autoridad moral para juzgar a su madre ni a Nora. Matías la tranquiliza y le asegura que no pasa nada si no llega al evento, en una escena que reafirma el vínculo. Caro retoma su historia con Fermín y la protagonista se permite, por fin, decir en voz alta algo que venía esquivando: no quiere ser madre.