Final explicado de Hazme el favor, la comedia que arrasa en Netflix

El final de la divertida comedia protagonizada por Jennifer Lawrence generó un fuerte debate al momento de su estreno.

Hazme el favor arrasa en Netflix

Hazme el favor arrasa en Netflix

Sony Pictures Releasing

La comedia Hazme el favor, que se ha convertido en uno de los grandes fenómenos de Netflix de las últimas semanas, propone algo más sencillo de lo que aparenta, y por eso su final terminó generando un fuerte debate.

Hazme el favor parte de un enredo incómodo: Percy (Andrew Barth Feldman) descubre que Maddie, ahogada por las deudas y a punto de perder su casa, solo se acercó a él porque los padres del chico publicaron un aviso buscando a alguien que lo "espabilara" antes de que arrancara la universidad. Ese punto de partida, que podría haber derivado en un romance convencional, toma otro rumbo.

Para cuando llega el cierre, lo que queda es un intercambio de crecimiento mutuo. Maddie logra abrirse en lo emocional y, además, reunir el dinero para mudarse a California. Percy, por su parte, gana confianza y vínculos, y consigue salir de su habitación sin el miedo al qué dirán que lo paralizaba. Dos personas que se cruzan en el momento exacto y se empujan a avanzar.

Hazme el favor (2023) - Tráiler subtitulado

La gran pregunta que dejó la comedia es si esa relación sobrevive a la distancia. Cuando Percy cree que están en pareja, plantea sostener un vínculo a larga distancia, pero Maddie se niega. En parte porque sabe que lo suyo nunca fue romántico, y en parte porque no se imagina manteniendo el contacto con tantos kilómetros de por medio. El detalle es revelador: Percy promete volver a Montauk para el Día de Acción de Gracias, pero para entonces Maddie ya estará instalada en la otra costa. Aun así, la película deja claro que el lazo que forjaron no se borra: aunque dejen de verse seguido, ambos cargarán con la huella de lo que se ayudaron a cambiar.

La mudanza de Maddie a California es, quizás, la decisión que mejor resume el espíritu del relato. Durante buena parte de la trama, ella se niega a vender la casa de su madre y apuesta a quedarse con el auto que los padres de Percy le prometieron, con la idea de manejar para una app y pagar los impuestos de la propiedad. Pero Percy le devuelve una verdad incómoda: lleva años atascada en el pasado, repartiendo culpas por decisiones que tomó ella misma. Vender la casa materna se transforma entonces en el último paso para soltar lo que la anclaba y animarse, por fin, a arriesgar algo por sí misma.

hazme el favor
Hazme el favor arrasa en Netflix

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Final explicado de Hazme el favor

Hay otro gesto que la película carga de sentido: la adopción de Milo. Al principio, Maddie finge querer adoptar al perro como excusa para acercarse a Percy, pero abandona el plan porque está concentrada en otra cosa. Sobre el final, sin embargo, se lo lleva a California. El animal funciona como recuerdo vivo de todo lo que vivió junto a Percy y, de paso, como un hilo afectivo que la sigue conectando con Montauk. No es casual que Milo tenga sus propios problemas y, aun así, capacidad de querer y dejarse querer: es prácticamente un espejo del recorrido emocional de la protagonista.

El final revela que, en el fondo, esto nunca fue una comedia romántica, sino una historia de iniciación doble. Tanto Maddie como Percy buscan su lugar en el mundo, y ahí está la clave que muchos espectadores malinterpretaron. Que ella tenga treinta y pico y él diecinueve hacía directamente inviable —e incómodo— cualquier desenlace amoroso. La apuesta era otra: Maddie entendiendo que necesita reordenar su vida y Percy saliendo de su caparazón. Antes de la trama, ninguno de los dos sabía hacia dónde ir; al cierre, ella descubre que su lugar está lejos de Montauk y él, por fin, se anima a habitar el mundo. Una película sobre encontrarse a uno mismo, no sobre encontrar el amor.

La recepción, como era de esperar, quedó dividida justamente por ese punto. Una parte del público esperaba el romance que la trama parecía prometer. Otros defendieron la decisión: terminar juntos habría sido directamente perturbador y habría traicionado la idea de soltar las anclas del pasado. Un comentario resumió el argumento a favor con claridad: si Maddie realmente lo quería, lo correcto era dejarlo crecer, que es exactamente lo que hizo.