La serie catalana escondida en Netflix que combina humor negro y mucho drama familiar
Con una mezcla explosiva de comedia negra y situaciones absurdas, esta serie ofrece una propuesta distinta dentro del catálogo de Netflix.
La serie se estrenó en 2018.
TV3En un catálogo cada vez más saturado de producciones que van desde thrillers hasta comedias románticas genéricas, encontrar una serie que realmente te saque una sonrisa no es tan fácil como parece. Si te gustan las ficciones con personajes entrañables y un poco de humor negro, esta propuesta es para ti.
Bienvenidos a la familia (cuyo título original en catalán es Benvinguts a la família) es una serie catalana creada por Pau Freixas y Iván Mercadé, estrenada en 2018 y disponible en Netflix. A lo largo de dos temporadas, la serie se mete de lleno en una historia de una familia completamente disfuncional, donde no faltan el humor ácido, los enredos absurdos y los secretos oscuros.
Caos, secretos y humor en esta serie disponible en Netflix
El punto de partida de esta historia es Ángela (Melani Olivares), una madre soltera que está a punto de perder su casa y hace malabares para mantener a sus hijos a flote. Cuando la situación se vuelve insostenible, decide pedir ayuda a su padre, con quien no tiene contacto desde hace años. Sin embargo, lo que parecía un último intento por salvar a la familia, termina convirtiéndose en un acontecimiento con tintes criminales. Justo antes de firmar el testamento, que la ayudará a salir de sus problemas económicos, su padre aparece muerto.
Lo que sigue es una cadena de decisiones cuestionables, encubrimientos, alianzas forzadas y un cadáver que hay que esconder.
Completan el elenco Iván Massagué (El Hoyo), Yolanda Ramos (Paquita Salas), Georgina Amorós (Élite) y la veterana Lola Dueñas, cada uno con personajes tan extraños como cálidos. Ramos, en particular, se roba varias escenas con su personaje de Victoria, una ex cuñada alcohólica con más problemas que soluciones, pero que siempre logra salirse con la suya. La química del reparto es una de las claves de esta serie, que más allá de su tono exagerado genera una conexión instantánea con el espectador.
En su estreno, la crítica la recibió con opiniones un tanto mixtas. Algunos celebraron su originalidad y frescura, mientras que otros no terminaron de digerir su mezcla de géneros. Pero lo cierto es que, con el paso del tiempo, Bienvenidos a la familia encontró su público. Su humor negro y su mirada irónica sobre la familia, el dinero y los lazos rotos resuenan en un contexto actual donde las estructuras tradicionales ya no son lo que eran. Además, la serie se ha visto claramente influenciada por comedias del estilo de Shameless o La casa de las flores.
La dirección de Pau Freixas, que ya había demostrado su talento en Polseres vermelles, logra un equilibrio entre el absurdo y la emoción. Hay capítulos que parecen sacados de una sitcom desquiciada, y otros que tocan fibras más sensibles. Lo más interesante es que la serie nunca intenta moralizar ni justificar a sus personajes. Son caóticos, toman malas decisiones y, aún así, uno no puede evitar quererlos.
Bienvenidos a la familia es, en definitiva, una serie que ideal para maratonear en un fin de semana. Tiene humor, giros inesperados, personajes bien construidos y ese toque de locura que hace que nunca sepas qué va a pasar en el próximo capítulo. En Netflix se encuentra disponible la primera temporada de la serie, con 13 episodios.



