Los errores que generaron burlas en una de las películas más vistas de Netflix
Los espectadores más atentos detectaron varios errores en Contrarreloj, el thriller con Liam Neeson que se ha ubicado entre lo más visto de Netflix.
Contrarreloj se ha ubicado entre lo más visto de Netflix
El éxito arrollador de Contrarreloj en Netflix trajo consigo un efecto secundario inevitable: millones de espectadores atentos que detectaron una serie de errores de lógica y continuidad en el thriller protagonizado por Liam Neeson. La película, que mantiene al público en tensión con la premisa de una bomba activada por sensores de presión en los asientos de un auto, acumuló señalamientos de los fanáticos más observadores, que no tardaron en viralizar sus hallazgos con una cuota de humor.
El descuido más comentado tiene que ver, justamente, con el corazón de la trama. En la secuencia final, el vehículo de Matt Turner vuelca y queda apoyado sobre uno de sus laterales. Según la propia lógica que plantea el film, ese giro habría modificado por completo la distribución del peso sobre el sensor del asiento, lo que debería haber detonado el explosivo de inmediato. Sin embargo, la bomba permanece intacta, un detalle que cientos de usuarios marcaron como la falla más evidente de toda la historia.
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Los errores que generaron burlas
Otro punto que despertó suspicacias involucra al personaje de Anders Muller. La trama muestra cómo su auto es supuestamente volado en pedazos por el atacante, pero más adelante se revela que Muller está vivo y es parte del engaño. El problema es que, tras una explosión de ese calibre, las autoridades habrían examinado los restos del rodado y la ausencia de un cuerpo habría levantado sospechas de inmediato, algo que la película pasa por alto sin dar explicaciones.
La lista de inconsistencias sigue con detalles de continuidad que no escaparon al ojo entrenado del público. Cuando el escuadrón antibombas retira las puertas del Mercedes, no se ve ningún cableado desconectado. Al ingresar el auto al túnel, desaparecen los orificios de metralla que la explosión anterior había dejado en la puerta trasera. Y en el desenlace, Liam Neeson emerge del agua con el cabello empapado pero la ropa completamente seca, una de las imágenes que más burlas cosechó en redes sociales.
También hubo señalamientos vinculados al contexto alemán en el que transcurre la acción. Espectadores locales advirtieron que la sirena que suena en un tramo del film no está autorizada en las rutas de Alemania, donde los vehículos de emergencia utilizan sirenas de tono alternado, como de hecho se escucha en otro pasaje de la misma película. A eso se suma un detalle técnico en el arranque: cuando Turner enciende su auto por primera vez, el tablero muestra todos los mensajes de advertencia y el tacómetro marca cero pese a que el motor ya está en marcha, otro de los errores que alimentaron la conversación en torno al fenómeno de Netflix.


