Netflix: el drama romántico con Whitney Houston que es perfecto para el fin de semana
Estrenada en 1995 y disponible en Netflix, Esperando un respiro se centra en cuatro mujeres solteras que se enfrentan la dificultad de las relaciones modernas.
Esperando un respiro se centra en cuatro mujeres solteras que se enfrentan la dificultad de las relaciones modernas.
20th Century StudiosHay historias que no pierden vigencia y que siguen interpelando a los espectadores aún muchos años después de su estreno. Una de ellas es Esperando un respiro, el drama romántico dirigido por Forest Whitaker, estrenado en 1995 y disponible en Netflix.
Basada en el best seller de Terry McMillan, la película narra las vidas de cuatro mujeres afroamericanas. Todas ellas esperan el momento en que consigan mantener una relación estable y cómoda con un hombre. Robin Stokes es una ejecutiva y es la eterna prometida de Russell, que ha renegado de su promesa de abandonar a su mujer por ella. Gloria Matthews es propietaria de un salón de belleza y madre soltera. Savannah Jackson es una productora de televisión exitosa que se aferra a la creencia de que un día su amante casado dejará a su esposa por ella. Bernadine Harris abandona sus propios sueños de carrera y el deseo de tener un negocio para formar una familia y apoyar a su marido, que la deja por otra mujer.
Así Esperando un respiro, el clásico romántico con Whitney Houston disponible en Netflix
En esta historia, Forest Whitaker pone en el centro el tiempo, con una narrativa que se despliega con un ritmo deliberadamente lento, casi contemplativo, que puede resultar desafiante para algunos espectadores acostumbrados a ritmos más dinámicos. Sin embargo, esa elección estilística no es gratuita: refuerza la idea central de la historia, esa espera constante por un “respiro” que parece nunca llegar.
Las actuaciones, sobrias y contenidas, acompañan con precisión el tono general. Si bien las cuatro protagonistas logran transmitir angustia y vulnerabilidad sin caer en el exceso, apelando a miradas, silencios y gestos mínimos que dicen más que cualquier diálogo explícito; se destacan Angela Basset y Whitney Houston que se transforman, sin buscarlo, en el alma de la cinta.
En cuanto a la puesta en escena, Esperando un respiro utiliza los escenarios como extensión del estado anímico de sus personajes. Ambientes apagados, luces tenues y una paleta de colores desaturada refuerzan la atmósfera de asfixia que atraviesa toda la obra. El sonido también juega un rol clave, generando momentos de tensión que emergen desde el silencio.
Si bien cuenta con una duración de 123 minutos, este es un drama romántico que exige paciencia, pero recompensa con una experiencia emocional profunda. Más allá de contar una historia, propone habitar un estado: ese instante suspendido en el que todo parece detenerse, mientras los personajes (y el espectador) esperan, casi sin saberlo, la posibilidad de volver a respirar.



