Netflix: La miniserie subida de tono que es ideal para ver este fin de semana mientras los niños duermen
Estrenada en 2022, Diario de un gigolo es una miniserie original de Netflix que sigue a un gigolo cuya vida se desmorona cuando se enamora de un clienta.
La miniserie cuenta con 10 episodios.
NetflixCon niños en casa suele ser bastante complicado encontrar momentos de pareja, pero no hay nada que Netflix no pueda lograr... En la plataforma esta miniserie subida de tono que es perfecta para compartir de a dos y reavivar la pasión, mientas los niños duermen.
La producción en cuestión es Diario de un gigolo, compuesta por 10 atrapantes episodios que son perfectos para maratonear durante el fin de semana. Estrenada en 2022, esta apasionada miniserie no tiene reparos a la hora de mostrar los fogosos encuentros entre los protagonistas, cuya química logra traspasar la pantalla desde el minuto uno, volviendo cada escena aún más apasionada.
Así es Diario de un gigolo, la miniserie subida de tono original de Netflix:
Esta producción original de Netflix gira en torno a Emanuel, un caballero de compañía que lleva una vida tranquila de lujos y libertad, que tras sobrevivir a una oscura infancia llena de violencia, pobreza y carencias, forja un vínculo afectivo con Minou, una excéntrica empresaria que decide rescatarlo de las calles y lo pone bajo su protección, además de ayudarlo a realizarse en un cotizado caballero de compañía. El destino de Emanuel cambia cuando Ana, una de sus clientas más frecuentes, le ofrece una tarea completamente difícil e indecoroso de realizar, seducir a su hija Julia para ayudarla fortalecer y subir su autoestima. Lo que parecía sólo un trabajo más, termina convirtiéndose en una condena para Emanuel que terminará enamorándose de Julia, una relación prohibida que lo hará cuestionarse sobre sus decisiones de vida.
Con un score de 6.4 sobre 10, Diario de un gigolo cuenta con el favor de la crítica, algo no tan usual en una miniserie subida de tono como esta, sub-género que suele ser vapuleado por la crítica por considerarlo explícito por de más y sin mucha trama. Aquí, se nota la mano del argentino Sebastián Ortega, detrás de series como El marginal e Historia de un clan, que es conocido por la calidad de las tramas que narran sus ficciones.


