Netflix: la trilogía romántica basada en un best-seller escrito por una autora de 15 años
La galesa Beth Reekles tenía esa edad cuando presentó el primer tomo de El stand de los besos, trilogía que Netflix adaptó con un jovencísimo Jacob Elordi.
Esta trilogía es una de las más exitosas de Netflix.
NetflixCansada de las historias de "vampiros y hombres lobo", la galesa Beth Reekles se dispuso, con tan sólo 15 años, a escribir una novela de amor pero protagonizada por jóvenes comunes y corrientes. Así nació El stand de los besos, trilogía que lanzó en Wattpad y que Netflix, en 2018, decidió llevar a la pantalla.
La trilogía se centra en Elle Evans, una adolescente que acaba de desarrollarse físicamente y que nunca ha besado a nadie. Elle nació el mismo día que su mejor amigo, Lee Flynn, con el cual tiene una relación muy estrecha porque sus madres también son íntimas amigas. Ambos tienen un pacto de amistad con ciertas normas que seguir, entre las que se incluye que ella no se enrolle con el hermano de él. Esto supondrá un problema cuando este, que además es el chico popular del Instituto al que ninguna chica se le resiste, fije su atención en Elle, quien no es inmune a sus encantos.
Mirá el tráiler de El stand de los besos, el primer film de la trilogía original de Netflix
Mientras que el primer libro presenta a los personajes, en el segundo y el tercero los personajes atraviesan los cambios típicos de la adolescencia, viviendo intensos veranos juntos y preparándose para dar el gran paso: la Universidad.
Si bien la crítica vapuleó las tres cintas, dándole entre 17 y 29% de aprobación a la trilogía en Rotten Tomatoes (siendo la primera la de peor puntaje y la 2 la de mejor puntaje), lo cierto es que El stand de los besos es una gran opción para quienes buscan contenidos ligeros y plagados de clichés del género romántico juvenil. Sí, en estas tres películas no encontrarás más que enredos y desafíos adolescentes.
Cabe destacar que esta exitosa trilogía, fue uno de los primeros roles de Jacob Elordi que comenzaba, aquí, a posicionarse como un galán adolescente, mote que aún hoy lleva y que, para muchos, disminuye su gran talento.


