Netflix: los motivos por los que Mackenzie Shirilla no quiso un juicio por jurado

Quienes vieron el documental El choque en Netflix se preguntan por qué la joven se negó a ser juzgada por un jurado popular.

Mackenzie Shirilla durante el juicio por homicidio

Mackenzie Shirilla durante el juicio por homicidio

Cuando los espectadores del documental El choque llegaron al momento del juicio, una pregunta quedó flotando en el aire: ¿por qué alguien acusado de cuatro cargos de asesinato preferiría poner su suerte en manos de una sola persona en lugar de doce? Esa fue exactamente la elección de Mackenzie Shirilla, y dos abogadas explicaron la lógica que se esconde detrás de semejante apuesta.

Shirilla, hoy de 21 años, fue hallada culpable en 2023 de doce cargos, entre ellos cuatro de homicidio, por las muertes de Dominic Russo, de 20 años, y Davion Flanagan, de 19. La joven estrelló su automóvil a casi 160 kilómetros por hora contra un edificio de ladrillos el 31 de julio de 2022. Ambas víctimas murieron en el acto, mientras que ella, que entonces tenía 17 años, quedó con secuelas permanentes.

El hecho de que la cifra de cargos por asesinato duplicara el número de víctimas tiene una explicación jurídica: al ocurrir todo en Ohio, las acusaciones de homicidio pueden formularse bajo distintas teorías legales, lo que permitió imputarle cuatro cargos pese a haber dos fallecidos.

El choque - Tráiler

El caso volvió a la conversación pública gracias a El choque, la producción de Netflix que reconstruye lo que pasó antes, durante y después de aquella tragedia. Y fue justamente ese documental el que puso sobre la mesa el punto que más intrigó a la audiencia: la renuncia de Shirilla a ser juzgada por un jurado popular, optando en cambio por un proceso en el que un juez decidiría su futuro en soledad.

Por qué Mackenzie Shirilla no quiso un juicio por jurado

Deborah Blum, abogada del bufete de Alan Ellis en Nueva York, planteó que todo pudo girar en torno a la figura de quien presidía la sala. Cuando un juez tiende a inclinarse hacia la defensa, vale la pena recomendarle al cliente que ceda su derecho a un jurado y se incline por un proceso sin él.

La especialista agregó otro factor de peso: la enorme repercusión mediática del caso. A su criterio, en situaciones de exposición extrema, los posibles integrantes de un jurado llegan al proceso con ideas ya formadas, mientras que un juez favorable a la defensa concentra su atención en si la fiscalía logró acreditar la acusación más allá de toda duda razonable y conforme a la ley.

el choque
Mackenzie Shirilla prefirió no ser juzgada por un jurado popular

Mackenzie Shirilla prefirió no ser juzgada por un jurado popular

Nora Demleitner, expresidenta del St. John's College, coincidió con esa lectura y aportó una mirada complementaria. Sostuvo que los acusados suelen elegir ser juzgados por un magistrado en casos especialmente sensibles, donde temen que la crudeza de los hechos termine volcando al jurado en su contra. La expectativa, en esos escenarios, es que el juez analice las pruebas con mayor frialdad y se deje arrastrar menos por la emoción.

Demleitner sumó además que esta estrategia aparece con frecuencia en otro terreno muy distinto. Luego señaló que, en causas complejas vinculadas a delitos de cuello blanco, los acusados a veces apuestan a un juicio sin jurado porque confían en que un juez detecte con mayor claridad cuándo una acusación carece de sustento.