Netflix: Tres dramas románticos argentinos que te harán emocionar hasta las lágrimas
Si de drama romántico y cine argentino hablamos, en Netflix se encuentran tres películas, con acento argentino, que te harán emocionar hasta las lágrimas.
Tres propuestas imperdibles para disfrutar en Netflix.
Patagonik Film GroupDestacado en la región y en el mundo entero, el cine argentino no tiene nada que envidiarle a Hollywood. Con actores versátiles y entrañables historias, la películas argentinas tienen brillo propio, no por nada tienen un segmento especial en Netflix titulado Hecho en Argentina.
Si bien el cine argentino siempre fue destacado por sus dramas y comedias, lo cierto es que, también, ha experimentado con el drama romántico con destacados títulos de los cuáles, tres, se encuentran disponibles en Netflix (uno de ellos, producción original de la plataforma).
Goyo
Goyo (Nicolás Furtado) es un hombre con Asperger, fanático de Van Gogh, que trabaja como guía en el Museo de Bellas Artes en la Ciudad de Buenos Aires. Su estructurada rutina se ve interrumpida cuando conoce a Eva (Nancy Dupláa), la nueva guardia de seguridad del museo, y el enamoramiento y la ternura se apoderan de él. Ella es una mujer que perdió la fe en el amor por una crisis en su matrimonio, y que por momentos la hace perder también la fe en sí misma. El inesperado encuentro entre Goyo y Eva les hará descubrir otra forma de amar y ser amados.
Viudas
Elena (Graciela Borges) es una reconocida directora de documentales, felizmente casada con Augusto, un músico de su misma edad, con quien no tuvo hijos. Una mañana Elena recibe un llamado anónimo: Augusto se descompuso y está en el hospital. En el sanatorio y acompañada por su amiga y asistente Esther (Rita Cortese), Elena descubre que quien trae a Augusto es Adela (Valeria Bertuccelli), una joven de treinta años, que resulta ser su amante. Elena no sólo tiene que soportar semejante revelación. Al borde de la muerte, su marido le pide que cuide de la joven. Elena atraviesa el duelo con furia y dolor. A los pocos días del fallecimiento, Adela aparece en su casa, intentando un acercamiento que Elena inicialmente rechaza. Desesperada, Adela intenta suicidarse, pero sobrevive. Elena, acorralada por su promesa, decide llevarla a vivir con ella hasta que la chica se recupere.
El hijo de la novia
Rafael (Ricardo Darín) dedica 24 horas al día a su restaurante, está divorciado, ve muy poco a su hija, no tiene amigos y elude comprometerse con su novia. Además, desde hace mucho tiempo no visita a su madre, internada en un geriátrico porque sufre el mal de Alzheimer. Una serie de acontecimientos inesperados le obligan a replantearse su vida. Entre ellos, la intención que tiene su padre de cumplir el viejo sueño de su madre: casarse por la Iglesia.


