Netflix: tres musicales imperdibles con los que querrás hacer karaoke todo el día

Una drama, una comedia y un clásico, estos tres musicales, disponibles en Netflix, son perfectos para disfrutar de un fin de semana a pura magia y show.

Tres musicales imperdibles. 

Tres musicales imperdibles. 

Netflix

Si bien no es un género para cualquiera, el musical ha ido ganando terreno gracias a historias que van mucho más de las canciones; y en Netflix hay tres exponentes que realmente valen la pena ya que muestran tres facetas de un mismo género: el drama, la comedia y las líneas clásicas que popularizaron el musical en los '50.

Si tu plan de fin de semana es quedarte en casa para disfrutar buenas historias, estos tres musicales son perfectos para aportarle magia a las próximas 48 horas y, ¿por qué no?, hacerte levantar del sofá para improvisar un karaoke en la sala de tu casa.

Chicago

Este clásico de Bob Fosse se centra en Roxie Hart, una joven que sueña con subir al escenario del Onyx Club, es acusada de asesinar a su amante y enviada a prisión. Tras las rejas, se encuentra con su admirada Velma Kelly, una cantante de vodevil condenada por haber matado a su marido y a su hermana, tras haberlos sorprendido en pleno adulterio.El famoso abogado Billy Flynn llevará su caso de forma brillante y atraerá la atención de los medios sobre estas dos jóvenes de prodigiosa voz. Roxie, a quien Billy presenta como el paradigma de la inocencia truncada, se convierte durante un tiempo en una auténtica estrella en Chicago.

Hairspray

Tracy Turnblad, una chica cuya única pasión es el baile, sueña con participar en El Show de Corny Collins, el programa de baile más importante de Baltimore. El único problema de Tracy es que tiene una figura más bien generosa, cosa que le recuerdan siempre su novio y su dominante madre. Pero nada detendrá a Tracy, pues está segura de que ha nacido para bailar.

Tick, Tick... Boom!

Basada en el musical autobiográfico de Jonathan Larson, sigue a un aspirante a compositor de obras teatrales que trabaja de camarero en Nueva York mientras escribe Superbia, que espera que sea el próximo gran musical americano y lo que finalmente le dé su gran oportunidad. Jon también se ve presionado por su novia, Susan, cansada de poner las aspiraciones profesionales de Jon por delante de su propia vida. Mientras tanto, su mejor amigo y compañero de piso, Michael, ha renunciado a sus aspiraciones por un trabajo en publicidad en Madison Avenue y está a punto de mudarse. A medida que se acerca el 30 cumpleaños de Jon, se siente abrumado por la ansiedad, preguntándose si su sueño merece la pena.