Sacrificio de sangre, la nueva serie nórdica de Netflix que tiene un misterio policial brutal
Netflix acaba de estrenar una miniserie sueca de 5 episodios y un misterio policial que esconde mucho más de lo que parece.
Cinco episodios para ver de un tirón.
NetflixSi sos fanático de las series nórdicas, de esas que tienen pocos episodios, este estreno de Netflix te conviene tenerlo en el radar. Se trata de Sacrificio de sangre, la nueva miniserie sueca de 5 episodios creada por George Kay, el responsable detrás de las series Hijack y Lupin, junto a Kristoffer Nyholm (Taboo).
Si te gustan los policiales con un buen misterio en el centro y con personajes que generan sospecha a cada paso, esta es de las que hay que ver.
De qué trata Sacrificio de sangre
La serie arranca un viernes a la noche en un centro de emergencias de Estocolmo. Una mujer llama desesperada diciendo que un hombre la está atacando con un cuchillo. El llamado se corta de golpe y la policía llega tarde. A la mañana siguiente, los dos oficiales enviados aparecen decapitados en un charco de su propia sangre.
El caso queda en manos del detective Thomas Berg (Jakob Oftebro), a quien el jefe de policía Lucas Lind (Anders Mossling) le pide máxima discreción, ya que la víctima es la propia fuerza y eso no puede filtrarse. Thomas suma a la joven detective Natalie Eklund (Electra Hallman), pero termina recurriendo a la única persona capaz de resolver el caso: su padre Alfred (Peter Andersson), un ex detective de homicidios retirado, caído en desgracia por el alcoholismo y por manipular evidencia años atrás.
Cuando una semana después aparecen dos oficiales más decapitados, padre e hijo entienden que no se trata de un asesino cualquiera, sino de alguien que está cazando a los policías, uno por uno.
Una serie que va más allá del misterio policial
Lo mejor que tiene Sacrificio de sangre es que utiliza el misterio del asesino serial como excusa para indagar en la relación entre Thomas y Alfred, quebrada durante años por una profesión que exige todo y no perdona nada puertas adentro. Y esa herida se repite, en espejo, en la propia casa de Thomas, donde su mujer psicóloga y su hija chocan contra las mismas ausencias que él le reprochó siempre a su padre.
A eso se le suma un costado que pocos policiales tocan con esta crudeza, y que tiene que ver con las tensiones internas de la propia fuerza de policía. Alfred, resentido por cómo terminó su carrera; Max Abrahamsson, el mejor amigo de Thomas, dejado afuera del caso y decidido a investigar por su cuenta para no quedar en la sombra. Y de ahí la importancia del título de esta nueva producción de Netflix. Sacrificio de sangre no tiene nada sobrenatural, sino que tiene que ver con el costo real y humano de sostener un sistema policial que, según plantea la serie, sigue funcionando casi igual que hace un siglo.
Cinco episodios, ritmo intenso, sangre de verdad y un final que no busca sorprender con un giro imposible sino mostrar hasta dónde llegan las grietas de una institución que se supone que tiene que cuidarnos. Sacrificio de sangre ya está disponible completa en Netflix.


