La historia real detrás de No se desea buena suerte, la película que arrasa en Netflix

El guion de "No se desea buena suerte" se basa en la experiencia de Laura Hankin al tener que elegir entre el musical de la escuela y acompañar a su madre enferma.

No se desea buena suerte arrasa en Netflix

No se desea buena suerte arrasa en Netflix

Detrás de No se desea buena suerte, el drama adolescente que arrasa en Netflix con Sunny Sandler como protagonista, hay una experiencia tan dolorosa como genuina. La guionista Laura Hankin, reconocida novelista del género romántico, volcó en el guion uno de los capítulos más difíciles de su vida: cuando cursaba el penúltimo año de la secundaria en Washington DC, consiguió el papel principal en el musical de su escuela justo cuando le confirmaron que el cáncer terminal de su madre había regresado.

La historia real de Hankin tiene ecos directos en la trama. En la ficción, Sophie (Sunny Sandler) obtiene el protagónico del musical Waitress mientras acompaña el deterioro de su madre enferma, interpretada por Melanie Lynskey. En la vida de la guionista, la obra era una parodia teatral de Moby Dick y el dilema era idéntico al de su personaje: no sabía si estaba bien disfrutar de los ensayos, ilusionarse con algún compañero y preocuparse por su número solista, o si debía abandonar todo para pasar el tiempo restante junto a su mamá mirando Gilmore Girls en el sillón. Su madre alcanzó a verla actuar y falleció apenas unas semanas después.

Mirá el tráiler:

De todas formas, la autora aclaró en diálogo con Decider que siempre quiso que la película fuera ficcional: sumó un hermano que no existe, cambió la ciudad y estructuró el relato con lógica cinematográfica, aunque la emoción de fondo permaneció intacta. El disparador para llevar su vivencia al cine fue Eighth Grade, el film de Bo Burnham que la convenció de que las vidas interiores de las chicas adolescentes merecían ser tomadas en serio en la pantalla. Además, el formato le permitía algo imposible en una novela: que el público escuchara las canciones de Sara Bareilles en la voz de la protagonista.

El rol inesperado de Adam Sandler en el rodaje

La producción quedó en manos de Happy Madison, la compañía de Adam Sandler, que filmaba en simultáneo esta cinta y Roommates, protagonizada por su otra hija, Sadie, en distintos puntos de Nueva Jersey. Según Hankin, el comediante estuvo lejos del estereotipo que muchos imaginan: aportó algunos de los chistes más graciosos del guion, pero también varias de las líneas más tristes y hermosas, e incluso pidió eliminar un chiste escatológico porque volvía la escena demasiado burda. Los guantes de conducir del personaje de Steve Buscemi también fueron idea suya.

No se desea buena suerte está basada en una historia real

No se desea buena suerte está basada en una historia real

Dirigida por Julia Hart, quien trabajó el guion junto a su esposo y socio productor Jordan Horowitz, No se desea buena suerte mantuvo siempre el tono que su creadora imaginó, pese a sugerencias externas que iban desde aligerar el drama hasta convertir a Sophie en huérfana. Hankin estuvo presente durante gran parte del rodaje de la producción de Netflix, dialogó con las actrices sin exigirles copiar a su familia real y hasta se dio el gusto de un cameo como profesora de inglés, un guiño a aquella adolescente que encontró en la actuación un refugio para atravesar el momento más duro de su vida.