Tres series para ver en Netflix si te gustó Nemesis
El thriller criminal se ha ubicado entre lo más visto de Netflix y ha dejado a todos con ganas de más.
Nemesis arrasa en Netflix
El thriller criminal que firmó Courtney A. Kemp en 2026 dejó a más de uno con ganas de más. La serie Nemesis funciona por un motivo muy concreto: el enfrentamiento constante entre un detective de Los Ángeles y un maestro de los atracos, ese juego de gato y ratón donde cada movimiento de uno obliga al otro a reaccionar.
Si terminaste la temporada y quedaste enganchado con esa fórmula —el enfrentamiento entre la ley y el crimen, los golpes planificados al detalle y la tensión que empuja a encadenar capítulos—, hay otras tres opciones dentro del catálogo de Netflix que apuntan exactamente a lo mismo.
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La primera es Bodyguard, una producción británica de apenas seis episodios que convierte la desconfianza en su motor principal. Un veterano de guerra reconvertido en escolta policial termina asignado a la custodia de una ministra cuyas decisiones políticas detesta. A partir de ahí, la trama se sostiene en algo incómodo y magnético: dos personas obligadas a compartir espacio mientras cada una recela de la otra. La tensión no para de escalar hasta volverse difícil de soportar, y ese es justamente su atractivo. Es de esas series que se devoran de una sentada, con el mismo costado adictivo que tiene Nemesis.
La segunda recomendación cruza el Canal de la Mancha. Lupin, de origen francés, sigue a Assane Diop, un ladrón de modales refinados que mezcla astucia, disfraces y robos audaces con una herida personal que lo impulsa, siempre con la policía respirándole en la nuca. Aquí vuelve ese placer de observar a un criminal brillante en plena faena, aunque el envoltorio sea más elegante y la carga emocional, más marcada. Es el lado más "humano" del enfrentamiento que propone Nemesis, contado con estilo y sin perder el ritmo.
La tercera elección viene de Estados Unidos y se llama Caleidoscopio. El relato gira alrededor de un atraco descomunal y de la relación cargada de roces entre el cerebro del golpe y el jefe de seguridad encargado de frenarlo: otra vez la idea de la fuerza imparable chocando contra el objeto inamovible. Su diferencial está en la estructura, porque los episodios pueden verse en distinto orden, lo que la vuelve una experiencia distinta para cada espectador. Una serie pensada para quienes disfrutan tanto del componente adictivo como del rompecabezas que se arma detrás de cada plan.



