Cómo el sombrío final de temporada de House of the Dragon destruye la brújula moral de Rhaenyra

Emma D’Arcy analizó las consecuencias de la impactante muerte del final de temporada y cómo este suceso destruye la moralidad de Rhaenyra Targaryen.

Rhaenyra la cruel, hace su aparición en House of the Dragon. 

Rhaenyra la cruel, hace su aparición en House of the Dragon. 

HBO

El final de la tercera temporada de House of the Dragon terminó de consolidar uno de los giros más esperados y cruciales en el desarrollo de Rhaenyra Targaryen, interpretada por Emma D’Arcy.

El impactante suicidio de Helaena (Phia Saban) mientras se encontraba aislada como prisionera, expuso el lado más implacable de la heredera al Trono de Hierro. Esta situación marcará un punto de quiebre definitivo para el spin-off de Game of Thrones, que redefinirá por completo las dinámicas de poder de cara al final de la serie.

Un punto de no retorno para Rhaenyra Targaryen

Emma D'Arcy como Rhaenyra Targaryen en la temporada 3 de House of the Dragon.

Emma D'Arcy como Rhaenyra Targaryen en la temporada 3 de House of the Dragon.

Helaena, quien estaba embarazada al momento de su muerte, decidió quitarse la vida en lo que puede interpretarse como un último acto de rebelión antes de permitir que ella y su futuro hijo se convirtieran en víctimas de la crueldad de la guerra.

La escena muestra a Rhaenyra de pie junto a la ventana desde donde cayó la joven. Sin mediar sentimiento de culpa o dolor, la reina simplemente cierra la ventana, un acto de total frialdad que deja en evidencia la transformación que ha sufrido la protagonista desde su llegada al Trono de Hierro.

"Creo que Helaena es, en cierto modo, el corazón moral de la serie. Quizás sea el único personaje cercano al poder que se mantiene libre de contaminación. Por eso, me parece que su muerte condena a Rhaenyra al camino que eligió. Creo que después de eso ya no hay vuelta atrás; definitivamente no hay forma de regresar a un tipo de liderazgo más moderado", dijo Emma D'Arcy en diálogo con TV Line.

Las consecuencias políticas y el futuro de la serie

Este acontecimiento no solo define el destino de Rhaenyra, sino que también destruye la fachada de gobernante pacífica que intentaba sostener a imitación de su difunto padre, el rey Viserys (Paddy Considine).

Ya al comienzo del episodio, al descubrir que Aegon II y su dragón Sunfyre se encuentran con vida, experimenta un profunda crisis de ansiedad y paranoia que la llevan a comandar a Daemon (Matt Smith) a que avance contra Tumbleton y que mate a cualquier Hightower que se le interponga en el camino, pero que no la haga quedar como un monstruo.

La transformación de Rhaenyra ya ha sido comparada al camino transitado por Daenerys Targaryen, interpretada por Emilia Clarke, en la temporada final de Game of Thrones.

Rhaneyra cae presa de la paranoia y la violencia en el final de la temporada 3. 

Rhaneyra cae presa de la paranoia y la violencia en el final de la temporada 3.

"Sin duda, va a haber espejamientos, ecos y reflejos entre las dos series, y la gente va a notar cosas que son intencionales o subliminales. Y solo diré que creo que este es uno de esos temas existenciales que atraviesan todo este universo: la atracción del Trono de Hierro; lo que le hace a una persona estar bajo su dominio, o a las personas que intentan llegar a él", dijo el showrunner Ryan Condal en conferencia de prensa.

Por su parte, D'Arcy también se refirió a la transformación definitiva de su personaje. "Creo que, a grandes rasgos, si queremos tener más práctica a la hora de proteger la democracia, que a veces parece cada vez más frágil, tenemos que ser más astutos para entender los comportamientos de los líderes dictatoriales. Creo que tanto para Ryan [Condal] como para mí, esta fue una oportunidad para intentar que el público al menos entendiera cierto tipo de conducta. Y desde la perspectiva de la actuación, se sintió mucho más interpretable pensar en la empatía y en esa especie de máquina empática —y en cómo se ve dañada y afectada por los acontecimientos—, que pensar únicamente en su relación con el autoritarismo o algo por el estilo", dijo la actriz.

La muerte de Helaena también añadirá otra capa de tensión a la ya deteriorada y compleja relación que mantenía con Alicent Hightower (Olivia Cooke). Asimismo, la crisis social y política que ya experimenta en Desembarco del Rey, sumado a la masacre ocurrida en Tumbleton, pondrán a Rhaenyra contra la espada y la pared.

Con este drástico cambio, Rhaenyra Targaryen pasa a convertirse en la villana absoluta de House of the Dragon. Sin embargo, hay un detalle a no perder de vista. Dado que la serie se ha distanciado bastante de los sucesos de Fuego y sangre de George R.R. Martin, habrá que ver cómo el spin-off maneja el desenlace de la reina y de la Danza de Dragones en general.

Las tres temporadas de House of the Dragon se encuentran disponibles en HBO Max.