Cómo la versión norteamericana de The Office logró convertirse en un suceso alejándose de la original
La versión norteamericana de The Office logró convocar al público al repensar el personaje de Michael Scott, interpretado por Steve Carell, como eje del show.
Michael fue un factor clave en el éxito de la serie.
NBCToda primera temporada de una serie es una suerte de prueba, sobre la que los creadores van diseñando el futuro de la historia en base a lo que funcionó con los espectadores. En la versión norteamericana de The Office, aquella primera entrega sirvió para que los guionistas dieran un giro de 360° sobre Michael Scott, personaje clave en esta versión.
Los primeros episodios mostraban a un jefe mucho más severo y lejano, obligando a Steve Carell a guiarse por lo hecho por Ricky Gervais en la versión original; dándole muy poco espacio a la creación propia. Fue este detalle el que hizo que la primera entrega fuese complicada de seguir para el público norteamericano, acostumbrado a otro tipo de relaciones interpersonales.
The Dundies, el primer episodio de la segunda temporada fue clave para que The Office encontrará su rumbo
"El momento más importante fue cuando nos renovaron para una segunda temporada, por los pelos, y Greg Daniels (creador de la serie) se sentó con todos y dijo: 'La serie británica es una de las mejores piezas de comedia y arte jamás hechas. Pero porque solo duraba 12 episodios, pudieron presentar una visión del mundo desalentadora y convertir a su personaje principal en alguien negativo y triste. Nosotros estamos intentando que esto dure mucho más de 12 episodios, así que necesitamos hacer cambios si queremos sobrevivir'. Todos nos quejamos en plan: 'No lo entiendes, tío, vas a arruinar algo estupendo'. Dejó que nos quejásemos y entonces dijo: 'Vamos a hacer los finales de nuestra serie optimistas. Vamos a hacer que Michael Scott sea un personaje más empático'", recordó Michael Schur, uno de los guionistas de la versión norteamericana de la serie.
Los cambios introducidos en el personaje fueron visibles desde The Dundies, el primer episodio de la segunda temporada, donde el jefe ya se presentaba mucho más cercano y relajado, características que marcarían todo el paso del personaje, interpretado por Steve Carell, por la serie.


