El sabio consejo de Sophie Turner para los jóvenes protagonistas de la nueva serie de Harry Potter
Fue con tan sólo 13 años que Sophie Turner saltó a la fama con Sansa Stark, rol que le dio todo pero que le enseñó lo difícil que puede ser crecer bajo la lupa.
Sophie Turner interpretó a Sansa Stark en Game of Thrones.
HBOSólo alguien que creció bajo la lupa podría entender la presión que ello conlleva. Una de las que sabe del tema es Sophie Turner, que transitó su adolescencia en el centro de la escena, y ahora le ha querido enviar un mensaje a los jóvenes protagonistas de la serie de Harry Potter, que ya son tema de debate en las redes.
"Veo a los chicos que están a punto de aparecer en el nuevo Harry Potter y me dan ganas de abrazarlos y decirles: 'Miren, todo va a salir bien, pero no se acerquen a las redes sociales. Sigan siendo amigos de sus amigos en casa, sigan viviendo en casa con sus familias, asegúrense de que sus padres los acompañen'. Es fundamental tener esa base junto con las grandes cosas que están a punto de sucederles”, expresó.
Cabe destacar que el consejo de Sophie Turner tiene un trasfondo, ya que ella saltó a la fama mundial a los 13 años cuando debutó en Game of Thrones como Sansa Stark. Si bien cuando la serie comenzó todavía las redes sociales no estaban en auge, si fueron creciendo conforme pasaron las temporadas, por lo que tuvo que la actriz adaptarse a ellas a la fuerza.
"Las redes sociales se estaban volviendo muy populares después de empezar en Game of Thrones, así que tuve un par de años de paz y tranquilidad y luego tuve que adaptarme. Tuvieron un impacto muy profundo en mi salud mental, más grande de lo que podría describir. Casi me destruyeron en numerosas ocasiones", reveló.
Los elegidos para interpretar a Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger son Dominic McLaughlin, Arabella Stanton y Alastair Stout, cuya elección fue objeto de debate en redes, llegando al punto de meterse con el físico o la tez de los jóvenes actores a los que Warner Bros. está protegiendo a toda costa. De hecho, para evitar bullying o filtraciones de cualquier tipo, en el estudio de Leavesden, sede del rodaje, se construyó una escuela temporal para que los actores puedan continuar con sus estudios en un espacio de contención permanente y adaptado a sus necesidades actuales. Este instituto rodante consta de aulas con para 600 alumnos en momentos de máxima actividad y un promedio de 150 estudiantes para los meses con menor demanda de actores juveniles.




