House of the Dragon: la escena que no tiene sentido y que contradice a Game of Thrones

La escena de Rhaenyra en el Gran Septo instala un debate sobre la continuidad con Game of Thrones.

El final de la tercera temporada generó controversia

El final de la tercera temporada generó controversia

El último episodio de la temporada 3 de House of the Dragon cerró con una secuencia inventada para la pantalla que no figura en ningún libro de George R. R. Martin y que instala un agujero de guion de casi dos siglos: si lo que se vio realmente ocurrió, resulta imposible que en Game of Thrones, apenas unas generaciones más tarde, absolutamente nadie lo recuerde.

El capítulo, titulado The Treasons at Tumbleton, se emitió el domingo 9 de agosto con guion de Ryan Condal y Ti Mikkel y dirección de Andrij Parekh, y funciona como despedida hasta la cuarta y definitiva temporada.

En la escena que desató el debate, Rhaenyra Targaryen (Emma D'Arcy) irrumpe en el Gran Septo con armadura, cota de malla y corona, y reclama ser ungida reina. Ante la negativa del Alto Septón, que argumenta que Aegon II sigue con vida, lo declara traidor y ordena a Alyn ejecutarlo en el acto. Acto seguido, desde la escalinata, se dirige a la multitud: no menciona la guerra que está librando, sino el sueño de Aegon el Conquistador, la Canción de Hielo y Fuego y la amenaza que vendrá del Norte, para finalmente proclamarse en alto valyrio como el príncipe que fue prometido.

Mirá el tráiler:

El choque con la continuidad es directo. En Game of Thrones, los Caminantes Blancos son apenas un cuento infantil de la Vieja Tata, al punto de que Jon Snow debe llevar un espectro vivo hasta el Pozo Dragón para que la corte le crea, y ni así lo consigue del todo. La profecía existe en aquella historia, pero circula solo entre los sacerdotes rojos de R'hllor y algún maestre curioso: nunca como un anuncio público ligado a la casa Targaryen. Lo inédito es justamente eso, que una reina coronada la haya gritado ante miles de testigos en plena capital, cuando el propio primer episodio de la serie aclaró que faltaban 172 años para la muerte del Rey Loco. Un puñado de generaciones, no una eternidad.

La respuesta de Ryan Condal y lo que viene en la temporada 4

El showrunner se anticipó al cuestionamiento en la conferencia de prensa del final. Su defensa es que la escena ocurrió pero jamás quedó asentada por escrito, apoyándose en que el material original ya describe a Rhaenyra como una gobernante despótica e impopular: pudo haber desacuerdo sobre qué pasó exactamente y por eso no entró al registro histórico.

Una escena generó controversia en el final de House of the Dragon

Una escena generó controversia en el final de House of the Dragon

Remató con humor —"los Targaryen dicen locuras todo el tiempo"— y con el argumento que completa el razonamiento: para la gente común parada en esa plaza, sin el contexto que maneja el espectador, el discurso pudo sonar como el delirio de alguien queriendo darse importancia. La explicación funciona bien para Fire & Blood, escrito como crónica de fuentes contradictorias, aunque resulta más incómoda para la pantalla, donde la profecía es el motor que legitima a los Targaryen en el Trono de Hierro.

De todos modos, la serie viene sembrando su propia salida: la historia la escriben los ganadores, y Rhaenyra no gana. El bando verde se queda con el relato, la Ciudadela tiene un largo historial de enterrar todo lo vinculado a la magia, y el discurso de una reina derrotada es material perfecto para archivarse como desvarío de tirana. La deuda queda planteada para la temporada 4, que será la última: deberá mostrar cómo se apaga lo que Rhaenyra encendió. Condal ya entregó los primeros borradores de los guiones, pero HBO todavía no anunció fecha de estreno y, considerando el ritmo de lanzamientos previos (2022, 2024 y 2026), difícilmente llegue antes de 2028. Mientras tanto, la temporada 3 completa está disponible en HBO Max.