Tres series no tan conocidas que demuestran que los videojuegos también hacen buena televisión

Tres series basadas en videojuegos que vale la pena ver aunque nunca hayas agarrado un joystick.

Del videojuego a la serie.

Del videojuego a la serie.

No mucha gente es consciente del trabajo que existe detrás de un videojuego. No es solo programación sino que también es diseño de mundos, escritura de personajes, construcción de mitologías enteras que en algunos casos llevan años de desarrollo antes de que el jugador vea una sola pantalla. Los mejores tienen universos tan ricos y tan detallados que, con el tiempo, la pregunta no fue si podían adaptarse sino cuándo.

La relación entre los videojuegos y el cine o la serie tuvo un comienzo tormentoso. Las primeras adaptaciones de los noventa y los dos mil fueron casi sin excepción un desastre: directores que no entendían el material, estudios que querían el nombre sin la esencia, resultados que decepcionaron a fans y a espectadores por igual. Parecía que la brecha entre los dos formatos era imposible de cruzar.

Algo cambió en los últimos años. Hubo series que entendieron que adaptar un videojuego no significa trasladar la mecánica del juego sino capturar lo que hace que ese mundo importe. Estas tres lo hicieron, y con distintos niveles de fama, todas merecen más atención de la que recibieron.

Cyberpunk: Edgerunners (2022)

La serie fue producida por el mismo estudio que creó el videojuego, CD Projekt Red, en colaboración con Studio Trigger.

La serie fue producida por el mismo estudio que creó el videojuego, CD Projekt Red, en colaboración con Studio Trigger.

Cyberpunk 2077 es un videojuego de rol ambientado en Night City, una megalópolis futurista gobernada por corporaciones donde la tecnología se implanta directamente en el cuerpo y la vida humana vale poco. La serie toma ese mismo mundo y cuenta una historia nueva: la de David, un adolescente de los márgenes que decide convertirse en mercenario para sobrevivir después de perder todo. Studio Trigger animó la serie con una energía visual tan extrema y tan personal que funciona perfectamente sin haber jugado el juego, y funciona todavía mejor si sí lo hiciste. Son diez episodios cortos que van de cero a devastadores sin avisar, y que revitalizaron tanto el interés por el juego original que los servidores colapsaron después del estreno.

Halo (2022)

La serie tuvo un presupuesto estimado de 200 millones de dólares para su primera temporada, convirtiéndose en una de las producciones más caras de la historia de Paramount+.

La serie tuvo un presupuesto estimado de 200 millones de dólares para su primera temporada, convirtiéndose en una de las producciones más caras de la historia de Paramount+.

Halo es una de las franquicias de videojuegos más importantes de la historia: un shooter de ciencia ficción que sigue al Jefe Maestro, un supersoldado de élite, en una guerra intergaláctica contra una alianza alienígena llamada el Covenant. La serie traslada ese conflicto a la pantalla pero agrega capas políticas y personales que el juego no exploraba, incluyendo los orígenes del propio Jefe Maestro y las tensiones dentro de la humanidad que lo creó. Tomó decisiones que dividieron a los fans pero construyó algo que funciona como ciencia ficción de acción con una escala visual genuinamente impresionante.

Castlevania (2017-2021)

La serie fue creada por Warren Ellis y está considerada una de las mejores series de animación para adultos de la última década.

La serie fue creada por Warren Ellis y está considerada una de las mejores series de animación para adultos de la última década.

Castlevania es una saga de videojuegos de acción y plataformas que lleva décadas ambientada en una Europa medieval oscura, donde la familia Belmont caza criaturas sobrenaturales y enfrenta al propio Drácula. La serie toma esa premisa y la profundiza: cuenta la historia de Trevor Belmont, último descendiente de esa familia, que debe aliarse con los hijos de Drácula para salvar lo que queda del mundo después de que el vampiro desate un ejército de demonios en venganza por la muerte de su esposa. La animación es extraordinaria, los diálogos tienen un filo que pocas series del género alcanzan y la construcción de Drácula como personaje trágico es uno de sus grandes logros. Cuatro temporadas que se ven sin pausa y que convirtieron a Castlevania en el caso de referencia sobre cómo adaptar un videojuego con respeto y ambición.