Los Fabelman: el poderoso relato de Steven Spielberg sobre la magia del cine y la familia

Los Fabelman: el poderoso relato de Steven Spielberg sobre la magia del cine y la familia

El director vuelve a la pantalla grandes con una cinta autobiográfica que retrata su infancia, su vida en familia y cómo surgió su amor por el cine. Llega a los cines el 26 de enero.

Magela Muzio

Durante décadas Steven Spielberg nos ha maravillado con sus increíbles películas en las que el cine es concebido como pura magia. Sin embargo, para su última gran puesta en escena, el aclamado director plantea un emotivo e íntimo retrato de cómo comenzó su amor por el cine y cómo su familia contribuyó a ello.

Los Fabelman nos lleva de regreso a la década de los 50, más específicamente al año 1952. Allí conocemos al pequeño Sammy Fabelman, un niño de 8 años que se prepara para ir por primera vez al cine junto a sus padres Mitzy y Burt, donde disfrutarán de The Greatest Show on Earth. Aterrado de lo que encontrará en esa sala oscura, sus padres tratan de tranquilizarlo. Mientras su madre le explica que el cine es donde los sueños se vuelven realidad, su padre le explica cómo su cabeza procesa los fotogramas para ver imágenes en movimiento.

De lo que no hay duda es que Sammy se encontrará cara a cara con una experiencia que cambiará para siempre su vida. De regreso en casa, el pequeño no puede quitar de su cabeza lo que acaba de ver. Un impresionante choque de trenes que reproduce sin parar en su mente. Determinado a recrear ese choque con trenes de juguete, Sammy entiende que eso le ayudará a entender y controlar su miedo, lo que marcará el inicio de creación de sus propias películas.

Paul Dano y Michelle Williams interpretan a Burt y Mitzy, los padres de Smmy. 

Con la vieja cámara de su padre, Sammy comienza a hacer películas caseras con la ayuda de sus hermanas y sus amigos. Rápidamente comenzamos a apreciar que este pequeño niño de tan solo 10 años, no solo posee una gran imaginación, sino que cuenta con un talento innato y una destreza que años más tarde llegarían a posicionarlo en la cima de Hollywood como uno de los directores más prolíficos de la historia del séptimo arte.

Pero volviendo a Los Fabelman, la historia sigue y pronto vemos a Sammy pasar de la infancia a su adolescencia. Y aunque los cambios no tardan en llegar, su amor por las películas continúa intacto. El joven es siempre apoyado por su madre Mitzy, una habilidosa concertista de piano que dejó de lado su camino profesional para dedicarse a la familia. Por el contrario, su padre Burt, aunque se muestra orgulloso del talento de su hijo, no deja de remarcarle que se trata tan solo un hobby, algo contra lo que Sammy a menudo se rebela.

Para Sammy no es un simple pasatiempo, es un refugio. Es un mundo al que puede escapar y pasar horas escuchando el ruido de la cámara en funcionamiento, editado sus largometrajes y hasta pensando cómo resolver los grandes desafíos técnicos que se le presentan cuando quiere plasmar algo en la pantalla. Es un sueño y una pasión que no lo abandonarán nunca.

Pero esa magia se transformará en algo más. Pronto descubre que la cámara es mucho más que un medio de entretenimiento. A través de la lente puede capturar cosas que a simple vista no se ven. Emociones que van mucho más allá de la felicidad y la risa, y que en ocasiones pueden revelar dolor y tristeza. Puede lograr que las personas se vean a sí mismas como son o cómo pueden ser. Como cuando durante una escapada familiar descubre que los sentimientos de su madre por Bennie (Seth Rogen), un amigo de su padre al que afectuosamente llaman tío, van más allá de una simple amistad.

Con Los Fabelman, Spielberg nos acerca un retrato íntimo y nostálgico sobre su vida en familia y las situaciones que lo llevaron a ser quién es en la actualidad, así como algunos momentos que llegarían a inspirar algunos de sus títulos más destacados.

Un elenco a puro talento

Pero además de su mirada, Spielberg logró unir a un gran elenco de actores y colaboradores que lo ayudaron a dar vida a este relato introspectivo. Desde el director de fotografía Janusz Kaminski, que logra que cada toma y secuencias sean dignas de un Oscar, hasta las emotivas melodías creadas por el maestro John Williams. Para la escritura del guion, Steven trajo de regreso a Tony Kushner, quien previamente trabajó en Lincoln. Juntos escribieron el libreto de esta historia personal del director que cobró vida gracias al magnífico grupo de intérpretes.

Una de las grandes revelaciones es Gabriel LaBelle, el joven actor encargado de dar vida a Sam Fabelman durante la mayor parte del filme. Siempre centrado, entusiasta y apasionado, se encontró con la difícil tarea de interpretar al mismísimo Spielberg. También está Michelle Williams en el rol de Mitzy, la alocada y enérgica madre de Sammy. Aunque mayormente deslumbra en los momentos con poco diálogo, donde demuestra su gran capacidad de transmitir emociones, hay instantes en los que su presencia se siente sobreactuada.

Un gran elenco de actores con grandes actuaciones 

Por su parte, Paul Dano en el rol de Burt, el estructurado y metódico padre de familia, trae con sí esa tranquilidad y pasividad que aporta un distintivo equilibrio al ensamble de personajes. Sin embargo, una de las presencias que se roba la escena con sus pocos minutos en pantalla es la de Judd Hirsch. El actor hace su entrada como Boris, el extraño y lejano tío de Mitzy que llega una noche y se apresta a dar a Sammy un consejo que marcará su vida y nunca olvidará, sobre la necesidad de explorar el arte y las consecuencias que ello trae a la persona y su familia. Sin lugar a dudas una actuación pequeña pero poderosa que podría colarse en la temporada de premios.

Los Fabelman es una película perfecta que funciona en todos sus aspectos. Desde el técnico hasta el actoral. Aunque por momentos se siente que la historia tropieza y pierde el foco, no deja de ser un relato introspectivo en donde Spielberg abre las puertas de su vida y nos lleva a explorar los recuerdos sobre su niñez, algunos felices y otros no tanto, pero con un exceso de corazón. Incluso los momentos de mayor drama y tensión están perfectamente cuidados y contenidos para no sucumbir al golpe bajo o al melodrama de la dinámica familiar. Pero por sobre todas las cosas deja en claro que a lo largo de su vida nunca perdió el interés sobre su primer gran amor: el cine.

Los Fabelman, la gran favorita al Oscar

Como era de esperar, Los Fabelman se ha convertido en una de las grandes favoritas de la temporada de premios. La película obtuvo 7 nominaciones a los Premios Oscar, incluida Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actriz para Michelle Williams. 

La pregunta es, ¿se llevará Spielberg el Oscar por Los Fabelman? ¿Merece el Oscar por la película? En ambos casos la repuesta resulta afirmativa. Aunque el 2022 dejó grandes largometrajes en el camino, la nueva película del director cuenta con todos los condimentos necesarios para alzarse con la estatuilla. No solo es un filme que reflexiona sobre la magia del cine, sino que posee un claro mensaje sobre la fuerza transformadora de este arte, algo que la Academia adora. Y además porque es un crowd-pleaser, una película que agrada a todos en su justa medida, capaz de evocar risas, lágrimas y recuerdos sobre la infancia, la familia y el temprano descubrimiento de las pasiones.

Aunque se alza como la película perfecta que debería consagrarse como la gran ganadora de la edición 2023, Los Fabelman tiene dura competencia en Todo en todas partes al mismo tiempo y Sin novedad en el frente. El veredicto lo conoceremos el próximo 12 de marzo. 

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