Aquaman y el Reino Perdido: una película entretenida pero un amargo final para el DCEU

Aquaman y el Reino Perdido: una película entretenida pero un amargo final para el DCEU

La segunda película del personaje de DC interpretado por Jason Momoa llegó a los cines y aquí te traemos nuestra reseña.

Fernando Bedini

Fernando Bedini

En 2018, después de su aparición en la Liga de la Justicia, Aquaman de Jason Momoa tuvo su primera película, la cual superó todas las expectativas y dejó al público con ganas de más.

A partir de ese momento el llamado DCEU, que comenzó con Man of Steel de Zack Snyder, experimentó los distintos problemas que lo llevaron a su caída/despedida, la que termina de concretarse con el estreno de Aquaman y el Reino Perdido (Aquaman and the Lost Kingdom)

Esta nueva entrega, también dirigida por James Wan, se ubica un tiempo después de los sucesos de la primera película. Ahora, Arthur Curry (Momoa) junto a la princesa Mera (Amber Heard), comandan Atlantis y además asumen su rol de padres con el pequeño Junior.

Mientras Aquaman se desempeña como padre y rey, está Black Manta (Yahya Abdul-Mateen II) que mantiene su promesa de vengarse del atlante por haberle arrebatado la vida de su padre. Su sed de venganza lo llevará a descubrir el Tridente Negro, una antigua y poderosa arma con la que podrá enfrentar a su enemigo.

Black Manta, un enemigo con gran potencial pero desperdiciado con tal de cerrar la historia. Crédito: Warner Bros. Pictures.

Esta situación fuerza a Aquaman a buscar al aliado menos pensado: su hermano Orm (Patrick Wilson), el anteriormente llamado Maestro del Océano. Juntos recorrerán los océanos para detener a Manta antes que Atlantis y todos los seres queridos de Aquaman caigan.

La película, tal cual había comentado James Wan, es una buddy movie, donde el foco principal está en Arthur y Orm. Momoa y Wilson logran una gran química para la aventura, pero que se diluye en momentos innecesarios.

Patrick Wilson es uno de los aciertos de la película. Larga vida a este polifacético actor. Crédito: Warner Bros. Pictures.

Las bromas abundan, algunas están buenas y otras es mejor olvidarlas. La acción está bien, tiene escenas muy bien logradas, pero otras poco se entienden por un uso excesivo del CGI.

La presencia de Amber Heard en Aquaman 2 es acotada y justa, pero no deja de sentirse que verdaderamente fue cortada, tal cual como se venía diciendo con el final del litigio entre ella y su ex pareja Johnny Depp.

La princesa Mera está y aunque tiene buenos momentos, se nota que fue apartada del metraje final. Crédito: Warner Bros. Pictures.

En conclusión, Aquaman y el Reino Perdido se deja disfrutar ya que no es una película que ostente ser la mejor, además de que  sabe que tampoco podrá superar a su antecesora. Ahora si lo vemos como el final para el DCEU, el filme deja un trago amargo, ya que no está a la altura de las películas que surgieron de ese universo. 

El DCEU tenía potencial, tenía buenas historias y grandes estrellas para contarlas, pero no fue explotada de la mejor manera. Ahora queda decir adiós, gracias y esperar a lo que está preparando James Gunn con el nuevo Universo DC.

Friendly reminder: Aquaman y el Reino Perdido tienen una sola escena post créditos. No aporta nada al futuro, pero no se la pierdan.

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