Cuatro curiosidades sobre el clásico romántico con Audrey Hepburn y Humphrey Bogart, Sabrina

Estrenada en 1954, la cinta dirigida por Billy Wilder es una de las historias de amor más bellas de la era dorada de Hollywood. La película sigue a la hija del chofer de la familia Larrabee. Tras una temporada en París, regresa a casa convertida en una sofisticada mujer que despertará suspiros.
Estrenada en 1954, la cinta dirigida por Billy Wilder es una de las historias de amor más bellas de la era dorada de Hollywood
Estrenada en 1954, la cinta dirigida por Billy Wilder es una de las historias de amor más bellas de la era dorada de Hollywood Foto: Paramount Pictures

Uno de los grandes exponentes del cine romántico entres los '50 y '60 fue Billy Wilder. El director, que trabajó con todas las grandes estrellas de la época, tenía una mirada única sobre el género, explorando todo tipo de relaciones y personajes.

Una de sus cintas más recordadas es Sabrina, protagonizada por  Audrey Hepburn y Humphrey Bogart. Estrenada en 1954, la cinta se convirtió en un éxito rotundo, obteniendo seis nominaciones a los premios Oscar.

Audrey Hepburn se pone en la piel de Sabrina, la joven hija del chofer de una adinerada familia que, tras regresar de Paris, se convertirá en el objeto de deseo de los hermanos Larrabee, patrones de su padre
Crédito: Paramount Pictures

"La joven Sabrina, hija del chofer británico de los poderosos Larrabee, está enamorada del hijo menor de la familia, que coquetea con ella por puro entretenimiento. El padre la envía a Paris, de donde vuelve convertida en una mujer elegante y seductora que trastorna a los dos hermanos Larrabee, tanto al frívolo David como al hermético y adusto Linus", reza la sinopsis oficial del filme.

Como todo clásico, su rodaje esconde algunas curiosidades que harán que cambie la forma en la que verás a esta historia de ahora en adelante. Aquí, cuatro perlitas claves.

Mira el tráiler:

Basada en una obra teatral

Billy Wilder se hizo con los derechos de la pieza Sabrina Fair, escrita por Samuel Taylor en 1953. Si bien la puesta en escena fue un rotundo fracaso, el director apostó por la historia a la que reescribió para transformar en la cinta que estreno en 1954.

Humphrey Bogart fue obligado por su agente a aceptar el rol

Con la idea de alejarlo de los papeles de duro y repetir el éxito de La reina de África, su manager lo motivó para aceptar el rol que Cary Grant había rechazado poco antes de comenzar a filmar. 

Lo cierto es que para Bogart todo fue una tortura ya que no le gustaban ni la película ni el guion, y no soportaba al director. Además, decía que Audrey Hepburn no sabía actuar y que por su falta de talento debían repetir las tomas varias veces.

Para Humphrey Bogart el rodaje fue una tortura ya que no le gustaban ni la película ni el guion; y no toleraba a Audrey Hepburn, quien, para él, no tenía talento
Crédito: Paramount Pictures

Un guion sin terminar que lo atrasó todo

Al tratarse de una obra teatral reciente, el guion de la cinta no estaba listo cuando comenzaron a rodar la cinta por lo que Billy Wilder debió pedirle ayuda a la actriz para que lo cubriera fingiendo jaquecas y así tener que pausar el rodaje, evitando así que su protagonista masculino se enfade y pudiendo dedicar el resto del día a escribir.

Sidney Pollack dirigió el remake

El oscarizado director se puso al frente de una nueva versión de la historia que estrenó en 1995. En esta oportunidad, los roles de Hepburn y Bogart fueron interpretados por Julia Ormond Harrison Ford.